A patear latas (110)

En fin, después de año y medio sin hacerlo, volví a visitar a mis padres el fin de semana pasado.  No hicimos nada especial, sino que tan solo pasamos tres días bajo el mismo techo, comimos juntos y, más que nada, supimos que seguíamos existiendo aún…. esto último me ha dejado tranquilo por el momento.

Por lo demás, les llevé  uno de mis ginkgos y mis tomates cosechados

pude recoger las cartas que habían llegada ahí para mí durante más de un año y recoger un libro que había  dejado ahí que antes no me había mayor atención pero quizá sí ahora .  Mis padres tienen sus plantas

entre las que quedó mi ginkgo (en la parte de abajo de la última foto, que espero que ahí, con mejor exposición al Sol, crezca mejor, mientras que el arbolito de la foto del medio aparece un «arbolito que produce frutos de moneditas» como se conoce aquí, que también me interesaría tener y…, quizá les pediría que me regalen unas cuantas hojitas la próxima vez, a ver si a partir de ahí logro hacer crecer un arbolito mío, dada su gran capacidad de reproducirse.

Por el momento, tuve la suerte de encontrar un yuzu caído en el suelo en camino, que no dejé de recoger para luego extraerle una cantidad de semillas

y también ocurre que durante mi estadía ahí comimos unas mandarinas que tenían unas cuantas semillas también, con que por un tiempo tendré algo para entretenerme.

Junto con mis limoneros y futuros kumquats (por el momento tengo semillas que recién están germinando), no sé si algún día terminaré encontrando mi balcón lleno de tantos diferentes cítricos….

 

 

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A patear latas (110)

Siguen días bien fríos y también tuvimos una intensa nevada en Tokio.

La vereda de la avenida frente a mi residencia ha quedado como una pista de patinaje, bien resbalosa y peligrosa…

Coincidiendo con esta ola de frío, para el 7 de enero existe la tradición aquí de comer la llamada «sopa de las siete hierbas«, que debe ser bien saludable y esta vez decidí preparar la mía:

En el supermercado conseguí un paquete de las siete hierbas indicadas

Y tras cortar el nabo y el rábano en trozos en tamaño adecuado,

cocí durante un momento las hierbas

para luego escurrirlas y pasarlas a un tazón, donde agregué una porción de avena y sopa de miso instantánea.

Eso sí, lo más común sería echar arroz en vez de avena, a la vez que, en cuanto al condimento, cada uno puede buscar su sabor preferido; yo simplemente usé lo que tenía y no me quedó tan mal.

Incluso hay regiones de Japón donde no suelen conseguir la combinación «oficial» de las siete hierbas y optan por usar las verduras disponibles en su zona (y ni usan siete muy necesariamente), así que quienes quieren pueden probarla a su manera; no se preocupen si no consiguen una hierba u otra de la lista.

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A patear latas (109)

A pesar de todo, sobrevivimos un año más y estamos en 2022 y esto tomando un breve momento de descanso, del 30 de diciembre al de enero, para luego volver al trabajo como cualquier otro día…

Fuera hace bastante frío, con la temperatura mínima bajo cero

y con el estanque del parque congelado

donde vemos que un señor retira el hielo, mientras que yo definitivamente decidí trasladar al interior de mi habitación mis tomateras

que milagrosamente están sobreviviendo con sus frutos que muy pronto estarán listos, junto con mi granado que también sigue creciendo despacio.

Pero, bueno, hoy pude fotografiar algunas escenas más típicas de Año Nuevo, a ver qué les parece.

(Haciendo cola para entrar a un santuario shintoísta)

(Sacerdotisas, muy seguramente por contrato temporal)

(Raquetas de madera llamadas «hagoita» y pastel de arroz llamada «kagamimochi«)

 

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A patear latas (108)

Falta ya menos de una semana para terminar el 2022, con que sobrevivimos un año más.  Yo trabajaré tres días más, hasta el miércoles, para luego tener un momento de descansa y volver al trabajo desde el 4 de enero…

Una pequeña novedad es que terminando el 2022, renuncia quien ha sido mi superior inmediato siempre desde cuando entré yo a trabajar en mi actual trabajo.  Aún no sé cómo va a ser la organización desde enero pero espero poder seguir trabajando igual.  De momento, es un grupo de el saliente jefe, yo, yo otras tres personas que entraron este año y diría yo que las cosas funcionaban relativamente bien, aunque eso no quite que haya cosas que se puedan mejorar…

Como sea, todo parece pleno invierno y en estos días nos está visitando la más fuerte ola de frío de todas, y el inconveniente es que aún no termino de cosechar todos los frutos de mis tomateras.  Aún hay nueve frutos, al menos, que podría cosechar con tiempo, así que decidí seguir cuidándolos dentro de la habitación ya, para que no mueran de frío.

 

Y también sigo cuidando mi granado

que despacito pero milagrosamente sigue creciendo, hasta tener cinco o seis hojas ya, cuando su árbol madre, al lado de la vía de ciclistas, está, como buen caducifolio, completamente sin hojas.  Debe haber sido una semilla bastante despistada, que despertó en una época muy equivocada, pero si ha crecido hasta aquí, ojalá que aguante el invierno para seguir creciendo más.  Mi esperanza sería que al menos pudiera regular la temperatura dentro de la habitación, a la vez que, como ya pasó el solsticio de invierno, cada día vayamos tenido más horas de Sol, para favorecer su crecimiento.

 

 

 

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A patear latas (107)

De las noticas locales de la semana, una muy carente de importancia:

La Policía Prefectural de Mie envió a la fiscalía distrital el caso de un sargento de policía imputado por el cargo de robo y de posesión no justificada de una herramienta especial para abrir cerrojos.  Según la información divulgada, el sargento policial robó 200 yenes de ofrendas de una alcancía, que abrió con un destornillador, en un santuario shintoísta por donde pasó cuando regresaba a casa luego del trabajo el día 1 de marzo.

El acusado admite el cargo y manifiesta que quería plata para comprar cigarrillos y/o café… tras pasar casi 10 años sin que su esposa le diera dinero de bolsillo y el infortunado tenía que preparar incluso su propio almuerzo para llevar al trabajo cada día…

Bueno, así es el famoso dinero de bolsillo de los no pocos trabajadores japoneses casados…

 

 

 

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A patear latas (106)

Sigo aprovechando las inesperadas vacaciones pagadas, y un día de esos fui a mirar un conocido templo budista, claro que por curiosear y no por motivos religiosos.

Estos son palitos de maderas conocidos aquí como «goma«, que los visitantes pueden comprar para que luego las quemen en una ceremonia de exorcismo otra ceremonia de no sé qué oración.

Y eso es un cementerio de animales administrado por el templo

Tras mirar el templo, no dejé de pasear por un jardín botánico acuático que había cerca

Es de entrada gratuita y, como hay bastante variedad de plantas acuáticas ahí, sería interesante volver a ir para ver las plantas con más tiempo y también en otras épocas del año.

Y esta es una tienda de artículos relacionados con una popular serie de dibujos animados, que tampoco quería dejar de mirar.

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A patear latas(105)

Mi contratista me ha comunicado que tengo la obligación legal de tomar, como mínimo, cinco días de vacaciones pagadas durante el período de 16/dec/2020-15/dec/2021, lo cual significa tengo que tener cinco días extras de descanso en poco más de dos semanas, dado que no había tomado un día de vacaciones pagadas hasta esta notificación.  Así que conversé con mi superior inmediato y el presidente de la pequeña empresa donde presto mi servicio, y opté por descansar dos miércoles y tres viernes que quedaban antes del 15 de diciembre, que dicho de otra semana sería para trabajar tres días y descansar cuatro días por semana durante tres semanas.

Bueno, con la oferta de cinco días de vacaciones pagadas, algunos no dudarían en tomarlas de una vez para así descansar una semana entera, pero no me animé a hacerlo así, porque tampoco tengo grandes planes, viajar lejos por ejemplo, por el frío que ya hace y por mi eterna inseguridad por el futuro (por la que más valdría ahorrar que echar a malgastar mi poco ingreso que tengo por ahora.

De todas maneras, con un poco de tiempo libre extra, espero hacer algo, por lo modesto que sea, fuera de la rutina de siempre.

 

 

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A patear latas(104)

Luego de que nuestra niña viajara ya a Nueva York con su galán, los medios japoneses están ahora más ocupados de buscar algún que otro medio de prensa extranjero, para citar o copiar su contenido e insistir que los medios extranjeros también tienen los ojos clavados en la vida de la parejita recién casadita.  Así, realmente no se sabe cuántos periódicos y revistas citaron este artículo de Daily Mail, este otro de la revista New York o de New York Post, que sí que resulta más entretenido… aunque yo tengo otra impresión, ya que si reviso algunos medios extranjeros, como Quién, Caras, ¡Hola!, Oggi, Iodonna, Vanidades (algunos  artículos de Vanidades sí que me parecen interesantes), otro u otro…, y me parece que están mucho más interesados en la vida de ciertos personajes de Mónaco, Reino Unido, Países Bajos, España que en la de nuestra parejita…

De todas maneras me pongo a pensar si sería posible un negocio de revisar las revistas chismosas de España, Latinoamérica e Italia y producir en masa artículos fáciles de copia y pega para ofrecerlos a medios poco serios japoneses, y a la inversa aportar datos e informaciones de ciertas familias y personajes japoneses a esos medios extranjeros…  Bueno, son solo cosas raras que se me ocurren, que no vayan a tomarlas en serio.

Mientras tanto,

En mi balcón, está dando flores mi mattiola incana

a la vez que mi granado, despacio, está abriendo sus primeras hojas, que tenía enrolladas

y esperemos que sobreviva el invierno.

 

 

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A patear latas (103)

Según los medios de prensa, los protagonistas de nuestro gran culebrón partirán hoy mismo para Nueva York  y…

Bueno, sabido es que los dos contrajo matrimonio el pasado 26 de octubre y de ahí la niña recién pudo solicitar su pasaporte ordinario, para cuya emisión la propia solicitante debe acudir dos veces a la ventanilla del gobierno metropolitano de Tokio (una vez para presentar la solicitud y otra para recibir el nuevo pasaporte) y se tardan seis días hábiles según la guía del gobierno metropolitano, por lo que suponemos que la flamante plebeya no debió haber podido iniciar el siguiente trámite, el de visado estadounidense, sino después del 5 de noviembre.  No tenemos mucho conocimiento al respecto pero podría ser el visado de cónyuge, o el que fuere, y para eso también se presentaría primero la solicitud y pediría una cita para entrevista que, según muchos testimonios, podría ser luego de un mes, dos o tres de espera, para al final conseguir la visa.

Así es que, en fin, aunque no tengo nada en contra de la niña, nos parece una inverosímil rapidez con que alistaron su viajecito, que ojalá no haya sido por obra de una misteriosa fuerza real sino que haya habido una gran mejora en el servicio para todos.

Bueno…

Mi granado va creciendo

Y si es así, a ver veamos qué pasa si ponemos unas semillas de camelia y de cornejo en el germinadero también.

 

 

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A patear latas (102)

Más de un mes después de que recogiéramos una granada sin explotar caída en la ruta de ciclistas y pusiéramos unas semillas en nuestro germinadero, encontramos por fin una de las semillas germinadas.

Al transcurrir tanto tiempo sin cambio, la verdad es que ya empezábamos a creer que no brotarían ya… pero, bueno, dada la grata novedad, seguiremos observando cómo irá creciendo o quizá no.  Tratándose de un caducifolio, en realidad no es el óptimo momento para empezar pero si no resulta, no importa y tenemos más semillas en reserva, en refrigeradora, para volver a intentar en febrero o marzo…

Mientras tanto, siguen creciendo mis tomates, los «cherry» con más de 10 frutos (entre ellos, 3 en cierto tamaño ya) y uno «regular» (con su único fruto por el momento)

que ojalá puedan terminar de madurarse a tiempo antes de que haga demasiado frío.

 

 

 

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