Archivo mensual: julio 2015

La mala mañana

Una mañana, o “una madrugada” mejor dicha, salgo a correr como de costumbre y la verdad es que es bien agradable correr a esa hora, antes de la salida del sol y a temperaturas aún bajas. Salgo como siempre con una radio a mano y con un canguro donde llevo mi billetera y mi medidor de actividad física. El cielo parece estar algo nublado pero no está lloviendo, o quizá un poquito pero casi no se siente; muy de vez en cuando siento una gotita u otra, que de repente podría ser lo que quedó de las lluvias en días anteriores en las ramas de árboles o en hilos telegráficos. Creo que no pasará nada y sigo corriendo.
Y… creía que no iba a pasar nada pero resulta que sí que sucede algo, que termina siendo algo tremendo. Ocurrió cuando yo iba por 7 u 8 kilómetros, que de súbito, en cuestión de unos cuantos segundos, esas gotitas muy esporádicas se convierten una lluvia torrencial o “lluvia guerrillera” como decimos aquí, y diría yo que era una lluvia más poderosa que las Cataratas de Iguazú, dejándome totalmente mojado al toque. Y, bueno, la verdad es que no me importaba mojarme a mí porque en todo caso me iba a mojar por el sudor y me iba a cambiar de ropa luego de terminar de correr, así que de eso no tenía ningún problema. Lo que sí me importaba era mojar las cosas que llevaba: la billetera (bueno, no le billetera en sí, sino algunas tarjetas de papel y billetes), la radio y el medidor de actividad física (aparatitos electrónicos que se malograrían). Con la billetera y el medidor físico no se podía hacer nada ya pero con la radio, pues para darle una mínima protección la meto en mi canguro y sigo corriendo lo s13-14 kilómetros que aún quedaban (y es que ahora no corro 10km sino 21km y medio cada mañana… ). Bueno, luego de haberse mojado todo lo que se podía mojar, qué iba a importar ya.
Y… lo que encontré al llegar a casa luego de completar los 21km: la verdad es que no me imaginaba descubrir la triste característica de mi canguro, que tenía una PERFECTA permeabilidad desde fuera hacia dentro y una PERFECTA impermeabilidad desde dentro hacia fuera, con que luego de un paseo de 21km bajo la lluvia guerrillera, se había convertido en una especie de tanque portátil lleno de agua, y en esa agua estaban sumergidos completamente mi medidor físico, radio y billetera, sin signos de vida de las primeras dos de las tres cosas…
Lo muy desafortunado fue que precisamente esa madrugada había salido sin ver bien el pronóstico meteorológico, ya que de haberme enterado de lo que iba a ser con el tifón que nos iba a visitar, sin problema hubiera salido bien preparado, con bolsitas de plástico para proteger los aparatitos electrónicos, etc.
Qué mala mañana…

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Esto está cañón (4)

Siendo ya la época de calor, es el momento de seguir con el entrenamiento con más paciencia y sin esperar obtener resultados inmediatamente, a ver si meses más tarde, en otoño, lograré cumplir con mi propósito a mediano o largo plazo. Bueno, no necesito fijar mis objetivos tan estrictos como en el trabajo pero guardo el deseo de correr los 21,1km en menos de 90 minutos o, de no lograrlo, de todas maneras mejorar mi récord personal (95 minutos). No sé si lo lograré o no, pero espero que no sea imposible, considerando que el año pasado sí que logré mejorar mi récord muy significativamente, de 105 minutos (en enero, cuando corrí por primera vez la distancia de media maratón) a 95 minutos (en noviembre, en la media maratón de Kawagoe).
Así sigo corriendo. Y para mantenerme motivado y evitar aburrimiento por siempre correr solo, nada mejor que participar en alguna corrida, por lo pequeña que sea, y de ahí viene mi decisión de participar en la minicarrera de peculiar nombre de “Ay, esto está cañón” de 20km.
Para el día del evento había pronóstico de fuertes lluvias y en efecto seguía lloviendo esa mañana, pero, para suerte, no tan fuerte como se había anunciado y lo menos mal fue que así, pudimos sin sufrir del fuerte sol ni temperaturas demasiado altas, aunque de todas maneras desistieron bastantes personas: al evento acudieron solamente unos 100 de los más de 250 corredores inscritos. Yo sí que fui porque tenía mis propósitos ya mencionados y, bueno, así fue:

IMG_4331IMG_4325IMG_4323

record-koryatama201507

Y los datos de mi GPS:

Lap Distance Time Pace GAP Elev
1 1.0 km 4:24 4:24 /km 4:13 /km 3 m
2 1.0 km 4:26 4:26 /km 4:26 /km -3 m
3 1.0 km 4:27 4:27 /km 4:19 /km 6 m
4 1.0 km 4:32 4:32 /km 4:25 /km 3 m
5 1.0 km 4:36 4:36 /km 4:13 /km 1 m
6 1.0 km 4:34 4:34 /km 4:31 /km 1 m
7 1.0 km 4:34 4:34 /km 4:24 /km 3 m
8 1.0 km 4:36 4:36 /km 4:19 /km 13 m
9 1.0 km 4:44 4:44 /km 4:54 /km -8 m
10 1.0 km 4:43 4:43 /km 4:17 /km 4 m
11 1.0 km 4:39 4:39 /km 4:19 /km -1 m
12 1.0 km 4:30 4:30 /km 4:29 /km -1 m
13 1.0 km 4:33 4:33 /km 4:35 /km -4 m
14 1.0 km 4:34 4:34 /km 4:38 /km -8 m
15 1.0 km 4:34 4:34 /km 4:23 /km 8 m
16 1.0 km 4:43 4:43 /km 4:18 /km 7 m
17 1.0 km 4:40 4:40 /km 4:51 /km -17 m
18 1.0 km 4:37 4:37 /km 4:39 /km -2 m
19 1.0 km 4:38 4:38 /km 4:40 /km -4 m
20 1.0 km 4:20 4:20 /km 4:12 /km 4 m
21 0.2 km 1:01 4:18 /km 4:39 /km -3 m

Bueno, si la distancia esta vez era de 20km y no 21,1km, mi deseo para el día era hacerlo en menos de 90minutos, que no logré… Parece que aún me falta mucho.

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En un restaurante

Lo siento pero no aceptamos tarjeta de crédito.
Reviso durante un ratito más lo que tengo en mi monedero, me resigno y digo…
Es que ahorita no tengo dinero en efectivo.
Pues espere un rato.
Siento que la cajera ya no me habla como a un cliente sino como a un sospechoso.
La empleada se aleja de la caja y va a hablar con otro empleado, varón, quien viene y me dice…
¿Tiene algún documento de identidad?
Le paso mi carnet de conducir y el hombre, habiendo recibido mi brevete me dice
Traiga el dinero hoy mismo.
De acuerdo.

El hombre vuelve a la cocina y yo salgo del local, para inmediatamente entrar a una tienda de conveniencia que está al lado, donde sé que hay una caja automática. Retiro el dinero suficiente y vuelvo a la caja del restaurante a cancelar la cuenta de la cena de hoy.
Definitivamente fue mi falta el haber entrado al restaurante sin haber revisado la cantidad de dinero que llevaba ni haber averiguado la (im)posibilidad del uso de tarjeta de crédito, pero de todos modos no deja de ser desagradable la experiencia, que espero no repetir más.
Fue algo que por primera vez me paso… un domingo por la noche.

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Salvado de arroz

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Un día encontré estas bolsitas de polvo que se regalaban en la salida de un restaurante donde acababa de cenar, y decidí tomar unas cuantas porque era algo que me interesaba desde antes.
Se trata del salvado de arroz, algo como cáscara o piel del grano de arroz integral, que normalmente se quita y que no comemos y que, sin embargo, se sabe que es la parte donde se encuentran más nutrientes y minerales que en el grano “refinado”, por lo que en realidad no habría que botar así nomás aunque no sea demasiado delicioso que digamos. Y en efecto no se bota así nomás, y hay varias formas de uso, ya sea a nivel industrial o casero, siendo lo primero que se me ocurre el uso como base para preparar un tipo de encurtido de verduras y recuerdo que mis padres lo hacían en casa aunque yo mismo nunca he participado en su preparación…
Y, bueno, la cuestión ahora es cómo usar mi salvado de arroz que he conseguido gratis. No estoy en condiciones para preparar mi encurtido de verduras, algo que sería interesante pero imposible al vivir en esta casa de huéspedes con la cocina compartida y con extremadamente limitado espacio para conservar alimentos. Otra opción podría ser… tomarlo así nomás sin cocinar, quizá agregándolo de a poquitos a leche, té, yogurt, o de manera de condimento a cualquier plato y es muy bueno en teoría pero mejor no en la práctica, porque al averiguar sobre el tema llego a saber que en el salvado de arroz es donde se concentran también los agroquímicos utilizados durante el cultivo de arroz, por lo que no se recomienda ingerir cualquier salvado sino de arroz certificado de cultivo “orgánico”… Y en caso mío, como no se sabe de ciencia cierta el origen de mi salvado de arroz, con cierta pena dejo la idea de comerlo y sigo pensando en cómo utilizarlo… Podría servir como detergente o jabón, o desodorante de zapatillas, etc., y es lo que dicen algunos pero aún no sé cómo exactamente. Por ahora tendré que averiguar más.

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