Archivo mensual: noviembre 2018

Subida de impuestos

El Gobierno japonés planea subir la tasa del Impuesto al Consumo del actual 8% al 10% el año que viene, algo que debe ser bastante sencillo si es que los contribuyentes admite la necesidad, y el asunto resulta ser mucho más complicado e incomprensible…

Para empezar, la tasa, que es actualmente unitaria, va a ser dos: de 10% en general y de 8% en caso de productos de necesidad básica, como alimentos entre otras cosas. Pero ahí viene el argumento de que, siendo una forma de alimentación, no es de necesidad básica sino de lujo el comer fuera de casa, o sea, en restaurantes, y ahí no se aplicará la tasa de 8% sino de 10%.

¿Y? El tema no deja de complicarse y viene luego el tema de espacios de descanso que hay en muchas tiendas de conveniencia, donde en la mayoría de los casos se permite consumir los alimentos (listos para comer, como sánguches, bolitas de arroz, obentôs, etc.) comprados en la misma tienda. Según los señores del gobernante Partido Liberal Demócrata, esta práctica de comer algo en la misma tienda donde se hizo la compra será considerada como una forma de “comer fuera de casa”, al igual que comer en un restaurante, así que se aplicará la tasa de impuesto de 10%…

¿Y? Va a ser que tratándose del mismo sánguche, por ejemplo, será objeto de la tasa de 8% (si el consumidor declara su intención de llevárselo a casa) o la de 10% (si se consumirá en la misma tienda), con que el cajero tendrá la nueva tarea de preguntar a cada uno de los consumidores si la comida comprada se consumirá dentro o fuera de la tienda… y de vigilar asimismo para no permitir que se consuman cosas compradas “para llevar a casa”.

No sé qué pasará si, por ejemplo, compro un sánguche para consumo inmediato y otro para llevar a casa y… tras empezar a comer el primero en la misma tienda, sigo con hambre y caigo en la tentación de comer el segundo también. ¿Me acusarán de evasión de impuestos, para cobrarme un astronómico impuesto punitivo además de la diferencia de 2%?

 

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Cansancio

Sin ánimo de escribir nada…

2 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Alojamiento japonés

Después de tiempo tuve la oportunidad de pasar una noche en un pequeño hotel al estilo japonés, o “ryokan”. De este tipo de alojamiento hay de todo, desde los más lujosos con larga historia (que en ocasiones pueden recibir de huéspedes a personajes tan distinguidos como miembros de la casa imperial, etc.) hasta los más económicos (más aptos para gente común y corriente como yo, y a veces preferidos por obreros de construcción, o clubes deportivos amateurs en su campamento, etc.) y yo obviamente opté por uno no demasiado caro, aunque no de los más baratos esta vez.

El interior de la habitación, típicamente japonés, con piso de tatami y con tokonoma:

 

que no estaría nada mal para quienes desean tener más experiencia con la cultura japonesa, pero nada recomendable, en absoluto, para quienes tienen programado correr una carrera de fondo el día siguiente, en cuyo caso lo más indicado sería elegir una habitación al estilo occidental, con sillas y cama, para así evitar torturar las piernas (y sí, es una auténtica tortura sentarse en el suelo de tatami) durante la estadía.

Elegí un plan con cena y desayuno (algo típico de ryokan), que trajeron a la habitación del huésped a la hora acordada, que se decidía conversando con el dueño al momento de llegada. En caso mío, tomé la cena a las 18:00 y el desayuno a las 6:00 (bueno, esta vez tuve suerte pero hay veces que no, cuando, por ejemplo, necesito desayunar a las 5:00 y es demasiado temprano para el dueño…). La cena fue un menú completo con muchos platos típicos de la zona:

mientras que el desayuno fue más sencillo pero bien saludable y digamos que fue un ejemplo de un buen desayuno japonés:

Lo que no resultó ser muy conveniente (y lo que a veces ocurre en pequeños ryokan de administración familiar) fue la falta de seguridad: la puerta de la habitación no tenía una cerradura que debería ser sino un sencillo pestillo que solo se podía poner desde el interior, o sea que la puerta queda abierta cuando su ocupante sale a pasear…

Y otra cosa es que la habitación no tenía baño ni ducha. Para bañarse el huésped acude al cuarto de baño común y… si está ocupado, tiene la opción de regresar a su habitación para volver después de cierto tiempo o, sin volver a la habitación, matar tiempo frente a la puerta hasta que salga el que está dentro. (Y durante el tiempo que pasa fuera de la habitación, no olvidarse de llevar consigo las cosas de valor, por la razón mencionada líneas arriba, aunque eso también depende de cada ryokan; algunos ryokan pueden tener llave y/o caja fuerte en cada habitación).

Dicen que el plan de alojamiento con cena y desayuno es ideal para muchos japoneses, que no suelen hacer viajes muy largos sino de “solo un fin de semana” o “tres días/dos noches” en lo más típico, donde resulta conveniente comer cosas ricas y típicas de la zona sin necesidad de andar buscando un buen restaurante, pero algunos opinan que a los extranjeros, en caso de planear una estadía mucho más larga, quizá les convenga el plan de solo alojamiento, para tener la posibilidad de explorar más la zona en vez de aburrirse de comer siempre en el mismo lugar y hora. Pero, bueno, cada uno elegirá…

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Festival otoñal

Escenas de un festival otoñal que fui a ver un sábado por la tarde:

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized