Archivo mensual: diciembre 2013

Fin de año

Falta poco para terminar el año y para muchos sería el momento para meditar sobre los logros, no logros y otros sucesos ocurridos durante los 12 meses. Yo no suelo hacer tal reflexión porque muchas veces mi vida permanece monótona e inmutable y los años pasan sin nada que comentar muy especialmente… pero, bueno, creo que este año he tenido ciertas novedades, que para algunos pueden ser bien pequeños pero para mí han sido excepcionalmente grandes:

  • Cambio del tipo de trabajo (un traslado de un puesto a otro dentro de la misma oficina, pero por suerte me siento bastante mejor y más motivado en el nuevo puesto, y ya no ando permanentemente pensando en lo negativo, así de “ya no puedo más”, como hasta hace medio año.
  • Empecé a correr (por el raro motivo que sea, empecé y de cierto modo sigo progresando, dado que, mientras que el primer día no lograba correr ni 500 metros, ahora no tengo ningún problema para correr hasta 15-17 kilómetros sin parar, algo que no sirve social/laboralmente pero sí que debe ser bueno para la salud).
  • Empecé a asistir a un club de lectura (solo acabo de comenzar, pero a ver si hago mi vida un poquitito más social o encuentro ahí a gente interesante…).
  • Y ahora también tengo un aparatito android (sería una tontería citar aquí la adquisición de algo que podría considerarse como un mero juguete, pero creo que no estaría mal para ponerme un poco al día de la última actualidad tecnológica… y debería ser así especialmente si se toma en cuenta que soy supuestamente “ingeniero” del sector electrónica…).

Pueden ser bien pequeñas, pero son cosas que han alegrado un poco mi vida y que espero sigan trayendo interesante novedades durante el 2014 también (y eso sí, todas son cosas que duran). Y creo que debe ser bueno terminar el año esperando algo realista con cierto positivismo… O sea que el 2013 no fue tan mal como en años anteriores.

Bueno, así se cierra el 2013 de Meu Quaderno, y ahora a ponerme a seguir con los preparativos del año nuevo…

Que el 2014 sea un año mejor para todos.

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La influenza

Nunca he tenido influenza (o gripe) y por eso siempre ha sido algo ajeno para mí, a pesar de que, diría yo, sobre el tema he estado más informado que la gente en común, que muy raramente tendría la ocasión de intentar traducir el cuestionario para su vacuna ni los informes sobre ciertos casos de ADEM (encefalomielitis diseminada aguda) que hace como una década se registraron supuestamente como efecto colateral y obligaron a las autoridades a modificar su forma de promover la vacunación, que en mi época (hace décadas ya…) era prácticamente obligatoria para todos los niños de primaria y secundario, por ejemplo, si no me equivoco… Bueno, fue así y por eso cada año recibía la vacunación cuando era pequeño, pero luego de salir de la secundaria, creo, dejé de tener eso y desde entonces el tema quedó como cosa de otro mundo, cosa que solo veo/leo en la televisión y periódicos, etc., a pesar de que, al parecer, el mundo se preocupa cada vez más por la cada vez más posible probable aparición de una nueva pandemia de un nuevo tipo de virus…

Bueno, así fue y pensaba que así iba a seguir este invierno también, pero si hubo una novedad, es que esta vez, después de décadas, volví a recibir el pinchazo…, ese de la famosa vacunación de influenza, no es que deseara tanto pero, al ver el anuncio de la vacunación que se iba a ofrecer en mi oficina por primera vez desde que entrara yo a trabajar aquí, y al ver que el chico que está a mi lado en el lugar de trabajo se había apuntado con toda naturalidad y ver también que algunas chicas que están en mi grupo se habían vacunado ya por cuenta suya…, bueno, llegué a pensar que no estaría mal aprovechar la oportunidad para así tener un poquito menos posibilidad de tener la enfermedad… Y así fue mi vacunación el martes pasado, a ver si voy a pasar el resto del invierno sano o no. Para la ocasión, la vacuna tuvo su costo, que fue a cargo de las personas interesadas (como yo) mientras que la compañía no hizo más que ofrecer el espacio, cuando, por otra parte, se sabe muy bien que de alguna manera es como un juego de azar ya que la vacuna no va a tener el efecto esperado si no se acierta el tipo de virus pronosticado para la temporada. En caso de tener la mala suerte, de repente me voy a arrepentir de no haber usado el dinero para otra cosa (para comprar la pila de repuesto de mi android, por ejemplo…) pero, bueno, por el momento es mejor tomar las cosas para bien y solo esperar seguir bien de salud durante todo invierno, ya que eso no sería para mí sino para las personas que están alrededor mío.

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Desencuentro celular

A las 11:08, decido que hoy no voy a tener otra cosa, así que le mando un SMS para avisarle que estoy libre y llegaré a H (nombre de la ciudad) a las 14:00….

La señora quería verme hoy para que yo le devuelva un libro que ella me había prestado hace meses, y para eso me había llamado ayer, cuando yo aún no estaba seguro de tener tiempo hoy y no le pude afirmar nada…, pero, bueno, en todo caso salí con el libro y ahora sé que sí puedo ir, así que espero poder verla en el lugar y a la hora que ella me había propuesto, conversar un rato después de tiempo y devolverle el libro de una vez.

A las 13:16, llego a una de las dos principales estaciones de tren que hay en la ciudad de H y entro a mirar a las tiendas departamentales del mismo edificio de la estación. Mando un SMS a la señora para avisarle que estoy mirando ahí.

A las 14:22, o 22 minutos después de la hora acordada, sigo sin recibir respuesta alguna a mis SMS y no sé qué hacer, así que le mando otro SMS para decirle que ya son más de las 2 y no sé dónde esperar.

En todo caso, hay una librería bien grande que ocupa una planta del edificio y puedo esperar sin aburrirme demasiado. También subo al piso más arriba, donde funciona el Centro de Actividades Cívicas de la Ciudad de H, donde varias veces habíamos tenido reuniones, ensayos de algún que otro evento, o simples charlas, etc. Pienso que de repente estará ahí, pero no la encuentro hoy…., bueno. ¿Estará en una sala, para ensayos, a puerta cerrada, de no sé qué concierto, tal vez?

En vista de que nunca me contesta al SMS hoy, intento hacerle llamadas de voz y nunca me contesta. Su teléfono… o está apagado o está fuera del alcance de la señal.

A las 16:27, decido que ya no vale la pena esperar más y le mando mi último SMS del día para decirle que ya me voy tras esperar dos horas y media sin comunicación alguna…

Luego de llegar a casa, a eso de las 19:00…. o ya no recuerdo a qué hora exactamente, me doy cuenta de varios SMS recibidos en mi celular a las 17:29. Dice la señora que me estuvo esperando en la otra estación de la ciudad de H, y que no me pudo contestar porque se acabó la batería de su celular…

Bueno, lo malo es que para concertar el encuentro no habíamos decidido en qué lugar exactamente: solo habíamos acordado que sería a las 14:00 en “H”, nombre que podía ser de la ciudad (más amplia) o de la estación de tren que lleva exactamente ese nombre (más específico), cuando la otra estación se llamaba “H del Este”. Y de ahí, dos horas y media perdidas y mucha pena por no haberle podido devolverle el libro, y pensar que si, al menos, se le hubiera ocurrido llamarme por teléfono público…..

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Pequeños regalos (2)

Un día de estos me llegaron dos sobre y al día siguiente, otro más. Y eran de los pequeños regalos de los que ya casi me había olvidado pero que había pedido casi dos semanas atrás.

regalos1

Son cosas chiquitas y nada en especial

regalos2

pero tampoco tienen nada de malo. Solo llegaron para darme unas pequeñísimas alegrías, y creo que nunca estarían de más tener estas cositas chiquitas en este ajetreado mes de diciembre, ya que no faltan ocasiones para escribir algo en algún que otro papel (en caso de bolígrafos) y también hay momentos en que no hay tiempo para preparar buena comida (y es cuando sirve el furikake para alegrar un poquito la mesa).

En fin, nada de otro mundo pero una pequeña noticia de mi vida diaria de estas últimas semanas.

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La obsesión social actual (2)

Luego de conseguir mi android, empiezo por registrar mi cuenta en Google para poder instalar las aplicaciones de Google Play. Al sacar cuentas gratuitas, generalmente uso un nickname en lugar de mi nombre verdadero pero esta vez…, bueno, considerando en la posibilidad de tener tarjeta de crédito, quizá sea mejor registrar todos los datos reales y así lo hice, pero sin imaginar la trampa que encontraría después, y es que uno va metiendo sus datos en los formularios sin saber exactamente dónde van a parar expuestos esos datos, y resulta que, al usuario se le ocurra revisar muy minuciosamente todas las configuraciones de no sé qué luego de registrar lo exigido, termina exhibiendo todos, absolutamente todos, sus datos personales al mundo entero a través de Google+. Estaría muy bien para los exhibicionistas pero habría que saber que, muy naturalmente, no todos somos así, y los técnicos de Google deberían saber respetar más la privacidad: Debería ser que, por defecto, todos los datos queden en secreto, para que luego, solo luego, el usuario elija sus datos publicables o no si es que desea, o ¿no?

Tras sortear la trampa de Google (espero haberla sorteado…), ahora sí, busco lo que necesito y en caso mío es que concretamente quería alguna que otra aplicación de este tipo. Creía que no sería tan difícil encontrar una que satisficiera mi necesidad porque yo no exijo nada complicado sino algo muy simple: simplemente permitirme saber en tiempo real ciertos datos básicos (tiempo transcurrido, distancia recorrida, ritmo al momento y en promedio, etc.) aparate de poder conseguir mapa de la ruta recorrida en cada ejercicio, quizá, y es algo que me parece que casi todas las aplicaciones del género tienen, así que sería simplemente la cuestión de elegir una que me gustara más, o así creía, pero resulta que la realidad era otra…. Bueno, aclararé que mi otro deseo, que considero que debe ser bastante natural, es poder pasar los datos medidos (o resultados de mis ejercicios) a mi computadora para ahí editar, guardar, volver a mirar, etc. Y para esta transferencia de datos, de android a PC, debe bastar una conexción USB (o en otro caso, uso de la tarjeta SD), y realmente no entiendo por qué ninguna, prácticamente ninguna, aplicación me permite realizar una operación tan simple, sino a cambio de que yo le entregue al creador de la aplicación los datos en cuestión, de mis ejercicios. ¿Por qué diablos tengo que pasar por el servidor en otro continente, como así exige toda aplicación del tipo que he encontrado, para tan solo transferir unos archivos del android que está en mis manos al PC que está delante mío? Y eso del “pasar por el servidor”, dicho de otra manera es lo mismo del Google+: exhibir los datos enviados al mundo entero a través de su página web, a menos que el usuario preste el mayor los mayores cuidados para detectar todas configuraciones, muy escondiditas en general para que nadie las encuentre, y modificarlas para guardar los datos en privado. Y es que, en fin, estas aplicaciones, en fin, pareciera que no son aplicaciones en sí en realidad, sino meramente un interfaz de sus respectivas Red Social, donde la regla pareciera ser que todos sus usuarios deben querer compartirlo todo con todos, publicando historial resultados de los ejercicios (tiempo, distancia, mapa, fecha y hora, calorías, velocidad… y, en fin, todo) sin jamás dejar de enviar a la vez una líneas o fotos a twitter y facebook.

No me opongo a que existan estas convenientes funciones para quienes las quieran, pero ojalá los autores de las aplicaciones tengan en cuenta que también existen personas que no sienten la necesidad de exhibir nada al mundo, y a veces con razón. Bueno, en caso mío podría decir que, si exhibiera los datos de todos mis ejercicios, sería como anunciar, ante el mundo entero, la ubicación de mi casa, la ubicación de mi oficina, la hora de salir de casa y llegar a la oficina cada día por cuál ruta, y la hora y ruta de la vuelta también…. y con todo digamos que prácticamente se puede fácilmente determinar quién soy y, si se combinara eso con otras informaciones sobre mis otras actividades (en el hipotético caso de que yo usa twitter y facebook y publicara ahí todo lo sucedido en mi vida diaria), a ver qué pasa: creo que no hay información más útil para secuestradores, asaltantes, ladrones y estafadores (en caso de estafadores, por ejemplo, sabiendo la hora en qué estoy corriendo a full y, por consiguiente, sin posibilidad de contestar cualquier llamada exterior, sería fácil que un tercero llame a algún familiar mío para avisarle de no sé qué ficticio accidente o secuestro y exigirle que para solucionar el problema deposite urgentemente una suma de dinero a no sé qué cuenta bancaria….), o sin ir tan lejos, sería de suponer que de un día para otro mi buzón de correo se llene de propagandas de artículos deportivos, y…., bueno, al colocar informaciones sobre mis actividades en servidores … eso no sé si implicaría que mis actividades también quedarían bajo vigilancia de una tal Agencia Central de Información o Consejo de Seguridad Nacional o qué…

La verdad es que casi todas las aplicaciones que aparentemente podían ser útil para mí, parecieran no existir para ofrecer sus funcionalidades tan convenientes, sino que meramente son anzuelos para meter más y más gente inocente al mundillo de la llamada Red Social para que se expongo ahí toda la vida, y no sé cuántos proveedores de tales servicios explican mínimamente los riesgos que pueden implicar el exponer la vida en la red social.

En fin, es muy interesante, de verdad, poder obtener datos así:

(Un día fui a dar una vuelta al lago)

mapa1

(y otro día fui a dar dos vueltas y media a la casita del emperador)

mapa2 divisiones

y sí que espero disfrutar de eso pero a la vez estoy un poco harto de tanta obsesión del mundo actual por las redes sociales.

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