Archivo mensual: agosto 2010

Paseo por Iwate (4)

La Costa de Rikychû es de tipo rías, geografía que presenta lindos paisajes y suele albergar buenos puertos pesqueros pero que por otra parte es muy vulnerable a los tsunamis. Bueno, en una ocasión, una maestra [japonesa] de un curso de composición de español me dijo que la palabra tsunami aún no había sido aceptado para formar parate del vocabulario español y que era mejor buscar otros vocablos españoles más castizos, “maremoto”, “olas gigantes”, o lo que sea… Pero a mí me parece que, cuando ocurren este tipo de fenómenos en alguna parate del mundo, es cien veces más fácil encontrar la palabra tsunami (y no otra cosa) en los medios de prensa [tanto escrita como hablada] de España y Latinoamérica..

Como sea, el hecho es que la zona de Rikuchû ha sufrido tantos daños de tsunamis en la historia (con más de 22000 muertos). De ahí es que, además del paisaje natural, frecuentemente encontramos avisos o mapa de refugios

y otras instalaciones para prevención, como esta Gran Muralla que rodea al pueblito de Tarô.


Bueno, paso una noche en esta localidad situada al norte de Miyako (o, bueno, desde junio de 2005 forma parte de la ciudad de Miyako) y conocida también por sus Rocas de Tres Reyes de 50 metros de altura:

El visitante puede llegar hasta el pie de la roca principal,

y también subir a una colina cercana y ver las rocas desde arriba.


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Paseo por Iwate (3)

Ya es un poco tarde, así que solo doy una vuelta por ahí,

y decido entrar a Ryûsendô o la “Cueva del Manantial de Dragón” a la mañana siguiente. Es una de las tres cuevas kársticas más famosas de Japón, con estalactitas y siete lagunas subterráneas con aguas cristalinas de hasta 120 metros de profundidad.


Después de explorar la cueva principal, aquí hay otra cueva denominada Ryûsenshindô o “Nueva Cueva del Manantial de Dragón”, convertida en un museo natural de la vida de caverna, con cerámicas, piedras y otras herramientas prehistóricas encontradas ahí msmo y muestras de bichos cavernícolas. Anfibios, murciélagos, peces, etc…

Bueno, en Iwaizumi habrá aun más cosas para ver, sobre todo, pero lo malo es que no hay medios de transporte público. Para viajar en carro particular o, en otro caso, con mucho más tiempo estaría bien, pero si no, lo más probable es que el viajero solo vea Ryûsendô y nada más, para irse de ahí enseguida…


Y así fue con este viajero, que luego de salir de las cuevas y mirar las cosas de recuerdos, tomó el ómnibus hasta la localidad costera llamada Omoto para de ahí seguir el paseo en tren hacia el norte. El siguiente destino fue Kitayamazaki, de acantilados de 200 metros de altura a lo largo de 8 kilómetros. Dicen que es el paisaje del litoral más espectacular de Japón, a ver…


Para llegar aquí hay un ómnibus desde la estación de tren… O, bueno, no es un ómnibus propiamente dicho; es un microbús operado por la municipalidad, que sale de una estación de tren sin gente.

De ida y de vuelta fui el único pasajero y ocurre que, durante el regreso, el chofer hace una parada no programada en mitad del camino, para que yo pudiera salir un rato a mirar… Fue otro conocido punto turístico…

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Paseo por Iwate (2)

Luego de pasar por la planta de purificación de agua de Yonai, la idea original podía ser la de dirigirse directo a Iwaizumi (quizá dando un pequeño paseo más en alguna estación durante el trayecto) pero el plan se modifica un poco, ahora para desviarse un poco más, hasta llegar a Miyako (en la costa), y de ahí dirigirse a Iwaizumi, Porque cuando, en la estación de Morioka, el viajero acudió a la ventanilla a comprar el pasaje de Morioka a Iwaizumi, el empleado le recomendó otro boleto especial, que le permitiría viajar por todas las líneas de JR dentro de la prefectura de Iwate y que tenía el precio más barato que el pasaje específico de Morioka-Iwaizumi.

Así que, luego de viajar más de dos horas en tren, llegamos a Miyako, una de las localidades más conocidas dentro del área del Parque Nacional de la Costa de Rikychû, con su “Playa de Tierra Pura” y rocas de diferentes formas, que se puede apreciar mejor desde el mar.


Cuando sale el barco, también salen numerosas aves conocidas aquí como “gatos marinos” (por su “maullido” que pareciera ser de gatos) y los turistas pueden divertirse dándoles de comer.


Bueno, de la costa veremos más cosas después pero ahora volvemos a la montaña…

Para tener una idea, se puede encontrar un mapa de carreteras y líneas de tren en la página 4 de este archivo (no entiendo por qué la compañía ferroviaria JR no ofrece un mapa así sencillo de sus propias líneas del área) y verán que más o menos en el centro hay dos líneas “Línea Yamada (Morioka-Moichi-Miyako-Kamaishi) y “Línea Iwaizumi” (que se desvía de la línea Yamada para ir a Iwaizumi), y es por donde estamos viajando. Bueno, para llegar a Iwaizumi lo más indicado sería optar por ir en ómnibus porque en otro caso, es demasiado inconveniente (tan solo tres trenes diarios para llegar a Iwaizumi, etc) pero, bueno, esta vez… precisamente por esa inconveniencia, iremos en tren, para tener una experiencia diferente. No soy demasiado fanático de estas cosas pero a veces hago algo por curiosidad.

En otros países habría trenes mucho más “inconvenientes” (de unos cuantos servicios, semanales y no diarios, etc) pero en Japón es imposible y las líneas poco utilizadas suelen ser abandonadas y, a lo mejor, reemplazadas por ómnibus. Y es realmente milagroso que aún sobreviva una línea como la de Iwaizumi con su reducido número de usuarios (moradores de los pequeños caseríos alrededor de algunas de las estaciones, mientras que en la cercanía de algunas otras estaciones, en medio de los bosques, no estaría viviendo ni un gato…). Bueno, se supone que la rezón de su sobrevivencia es que por la accidentada geografía de la zona, no existe otro medio de transporte, carreteras donde pueda transitar un ómnibus para sustituir el tren, etc. Y esta línea de tren termina siendo más como un objeto viviente de museo para los aficionados a trenes que un medio de transporte propiamente dicho…


Bueno, esta vez pude viajar sin problema, pero no se sabe si habrá una segunda oportunidad. El 31 de julio pasado, un tramo de la línea quedó sepultado por un derrumbe de tierra provocado por las torrenciales lluvias que azotaron la zona y, por la misma condición geográfica no se sabe cuándo se terminará de restaurar el servicio.

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Paseo por Iwate (1)

La primera vez que visité la prefectura de Iwate (región Noreste), fui por la sencilla idea de que en el Norte no tendría que soportar mucho calor… o, además de la naturaleza, atraído también por ciertos escritores (como Miyazawa Kenji) y otras tradiciones interesantes de la zona. Creo que así fue la primera vez, mientras que la última vez… la vedad es que no recuerdo cómo, pero por algo debe haber sido, para decidir pasear más de dos veces por el mismo lugar.

La prefectura queda a 500km al norte, aproximadamente, desde Tokio. Para llegar, antes me gustaba tomar el expreso nocturno, para salir de Tokio casi a la medianoche y llegar a Hanamaki o Morioka a la mañana siguiente. Así resultaba más barato y se daba la sensación de estar “viajando”, pero ahora es imposible, porque a cambio de extender las redes de tren bala Shinkansen, las compañías ferroviarias JR están aboliendo o separando las líneas convencionales no muy rentables. Bueno, el viajero que no está dispuesto a pagar el pasaje de Shinkansen (ni mucho menos el del avión), tiene la opción de viajar combinando un montón de trenes locales (poco práctico), u optar por el ómnibus nocturno de largo recorrido. A ver… en tal caso, el ómnibus saldría de Tokio a las 23:30, por ejemplo, para llegar a Morioka a las 6 de la mañana siguiente.

El viajero podría salir a dar una vuelta por esta ciudad, que, a pesar de ser la capital prefectural, no es nada comparable con las grandes ciudades como Tokio o Yokohama… Hay más tranquilidad, menos gente, y más naturaleza. El árbol de cerezo (derecha) es famoso porque brotó y creció partiendo una roca.

Y de aquí los trenes locales no salen cada 3, 5 ó 10 minutos como en Tokio, sino cada media hora, cada dos horas, tres horas, o no sé, depende del destino, y por eso hay que viajar siempre con el horario de tren a la mano. Esta vez, la idea del viajero es llegar a Iwaizumi (remota localidad en medio de una zona bien montañosa y escasamente poblada, pero con ciertos atractivos naturales como la Cueva del Manantial de Dragón), pero antes pasar por una planta de purificación de agua… “Planta de purificación de agua” se dijo, pero es un famoso sitio para apreciar las flores de cerezo también. Queda a dos estaciones de tren, y aún es parte de la ciudad de Morioka, pero notarán que ya no hay nada de “ciudad”…

Luego de dos horas y media (tiempo suficiente para pasear por aquí), llega el siguiente tren y …


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