Mi planta 3

A pesar del casi nulo cuidado excepto un moderado regado semanal, mi planta ha crecido hasta aquí y de verdad pareciera un milagro.

Mi interés ahora sería saber cómo deberé seguir cuidándola. Hasta ahora parece haber funcionado el no echarle demasiada agua pero ¿qué cosa más? ¿Tendré que darle algo de abono? ¿Podrá seguir ahí igual o mejor trasplantarla en una maceta más grande? Bueno, sigo sin tener mucha idea pero ojalá que siga creciendo por mucho tiempo más.

 

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Más Matsue

La ciudad de Matsue tiene, además del castillo, dos lagos (el Shinjiko y el Nakaumi) y muchos canales, con que se conoce también como “ciudad del agua”. Dicen que en la orilla del Shinjiko es donde se puede apreciar el mejor paisaje de puesta del sol en todo el Japón y también es conocido por su shijimi, una especie de almeja, que más típicamente se come en sopa de miso.

En los canales circulan botes turísticos que dan una vuelta por el centro de la ciudad en 40 minutos, donde también se permite subir o bajar en una de varias paradas que hay en la ruta, como si fuera un ómnibus de ruta. Me animé a dar este paseo fluvial, que fue así:

Durante la ruta pasamos debajo de varios puentes, algunos con suficiente altura y otros no tanto, y el bote tiene un singular mecanismo para bajar el techo para así no chocar con los puentes más bajos. Al bajar el techo, los pasajeros también tienen que colaborar, manteniendo una posición incómoda bajando la cabeza y hombros y todo…. pero aparentemente nadie se queja y más bien lo toman como una experiencia divertida.

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Castillo de Matsue

Al visitar Shimane, no quería dejar de pasar por el Castillo de Matsue, en la zona céntrica de la capital prefectural, y es que, entre muchos otros “castillos” que quedan en Japón, solo una docena conservan sus “tenshu” (torre principal) originales de construcción en madera como el caso del Castillo de Matsue, mientras que muchos otros castillos en la actualidad cuentan con tenshu de imitación (construida más recientemente en hormigón armado, donde solo se imita la apariencia exterior) o solo la base luego de que la torre misma se perdiera (por incendios o terremotos, etc. en algunos casos y por demolición intencional por falta de recursos económicos para su mantenimiento después del fin de la época de samuráis en otros casos), e incluso hay casos de “tenshu” de mentira, construidas en algunos castillos en ruinas donde jamás en la historia existió su tenshu… pero donde los habitantes locales quisieron tenerla para adorno y/o para atraer turistas.

Como sea, en Matsue queda uno de los castillos que milagrosamente sobreviven hasta el día de hoy y registrado como tesoro nacional. En su interior se puede apreciar su original estructura con gruesas columnas y vigas, escaleras bastante inclinadas, pisos de tablas de madera… etc. además de apreciar el paisaje desde el piso de más arriba.

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Mina de plata de Iwami

Uno más de los patrimonios de la humanidad en Japón, las minas de plata de Iwami y su paisaje cultural, queda en el oeste de la prefectura de Shimane (vecina norte de Hiroshima, para quienes no logran ubicarla en el mapa) y supongo que por su lejanía principalmente muchos no se animan a visitar el lugar, tal como ocurría en caso mío también al no haber visitado ninguna parte de dicha prefectura… hasta que pasé por ahí por primera vez hace dos semanas para participar en la media maratón realizada en Matsue (la que mejor dejaremos en el más remoto olvido de todo) y decidí llegar hasta Iwami a ver de qué se trata.

El camno fue bastante largo: doce horas en ómnibus nocturno de Tokio hasta Izumo (otra ciudad de la prefectura de Shimane, que queda entre Iwami y Matsue y es más conocida por su Gran Santuario de Izumi, que debe ser uno de los más importantes lugares del shintoísmo), y de ahí media hora en tren hasta la ciudad de Ôda (el problema aquí es la muy poca frecuencia de los trenes que pasan; menos de un tren por hora…) para luego viajar otra media hora en ómnibus local.

Así, al cabo de viajar más de 14 horas desde Tokio, llegamos por fin al área de patrimonio. Al contrario de lo que ocurre en otros “patrimonios” más populares, no hay tanto concurrencia de turistas (buena tendencia para la conservación de lo que hay) y entramos primero a lo que en su época, en la era Edo, fue sede de la gobernación local del área, ahora convertido en un museo histórico.

Luego de estudiar un poco sobre la historia de la zona, empezamos a caminar por la calle que conduce hasta uno de los túneles de extracción de plata. En la primera parte, por algo de un kilómetro o dos, es la zona donde se conserva el paisaje antiguo, con casas y comercios al estilo de la era de Edo hasta inicios del siglo pasado.

Después de un kilómetros más o menos, hay menos casas ya y seguimos en camino entre más bosques, y al lado a veces aparecen bocas de túneles clausurados ya. También hay unas cuantas casas de té o de comidas ligeras.

Al cabo de una caminata de 3km aproximadamente, llegamos al “mabu” (túnel de extracción) de Ryûgenji, donde se puede entrar sin necesidad de hacer reserva. Tiene 600 metros de largo y la mitad está abierto al público visitante.

En la zona de patrimonio hay otras reliquias industrial, como la planta refinadora de plata de Shimizutani (en ruinas).

En fin, es una zona bastante tranquila, lejos del bullicio de la ciudad y de algunos lugares muy turísticos. Buena para dar un pequeño paseo con un poco de historia, pero definitivamente no es recomendable para quienes desean ver cosas muy vistosas.

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Media Maratón de Matsue

Continúa la historia derrotera. Puro desastre, vergonzante.

21.2km 1:42:53 4:50/km

Altitud 188m
Calorías 1,508
Tiempo Transcurrido 1:42:53

Vuelta Distancia Tiempo Ritmo RAP Altitud
1 1.0 km 3:56 3:56 /km 3:32 /km 18 m
2 1.0 km 4:05 4:05 /km 4:12 /km -11 m
3 1.0 km 4:12 4:12 /km 4:12 /km 0 m
4 1.0 km 4:31 4:31 /km 4:14 /km 14 m
5 1.0 km 4:11 4:11 /km 4:42 /km -30 m
6 1.0 km 4:27 4:27 /km 4:29 /km -2 m
7 1.0 km 4:38 4:38 /km 4:21 /km 9 m
8 1.0 km 4:45 4:45 /km 4:53 /km -8 m
9 1.0 km 4:54 4:54 /km 4:53 /km 1 m
10 1.0 km 5:03 5:03 /km 5:13 /km -7 m
11 1.0 km 5:08 5:08 /km 5:01 /km 4 m
12 1.0 km 5:11 5:11 /km 5:07 /km 2 m
13 1.0 km 5:09 5:09 /km 5:05 /km 2 m
14 1.0 km 5:06 5:06 /km 5:05 /km -1 m
15 1.0 km 5:07 5:07 /km 5:07 /km -0 m
16 1.0 km 5:11 5:11 /km 5:11 /km 0 m
17 1.0 km 5:15 5:15 /km 5:18 /km -2 m
18 1.0 km 5:03 5:03 /km 4:46 /km 11 m
19 1.0 km 5:09 5:09 /km 5:14 /km -11 m
20 1.0 km 5:15 5:15 /km 5:09 /km 4 m
21 1.0 km 5:03 5:03 /km 4:47 /km 12 m
22 0.2 km 1:21 4:53 /km 4:59 /km 0 m

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Flores de la Otra Orilla

El verano se va y al llegar otoño brotan muy puntualmente las flores de la otra orilla. En algunas ocasiones me animo a visitar lugares muy famosos y de verdad impresionantes para apreciar el paisaje, donde concurren decenas o centenares de millones de visitantes atraídos por su belleza, entre ellos, supongo, las jovencitas seguidoras de la última tendencia “instagénica” (chicas que más que nada y a toda costa procuran sacar fotos lindas para colocar en Instagram y así ganar muchos “Me gusta” y aparentar llevar una vida muy realizada aunque muy ficticia en realidad… a veces con “amigos de alquiler” para sacar imágenes de “divertidas salidas de fin de semana”, u otras comprando un helado muy fotogénico, por ejemplo, que luego de sacarle fotos botan al tacho de basura sin comer completamente… o bien visitando de noche las piscinas de hoteles de primera categoría (pagando la entrada de 5-20 mil dólares para pasar ahí un par de horas, por ejemplo) donde obviamente se concentran en sacarse fotos sobre el fondo de lindas luces del paisaje nocturno…)…

Y… volviendo a lo de las flores de la otra orilla, esta vez no iré a lugares así concurridos, en vez de lo cual optaré por intentar sacar unas cuantas fotos en algunos rincones más cerca de donde vivo y que no son nada de otro mundo, sino simplemente un lado de una vereda cualquiera, un rincón de un patio infantil, etc. donde encontré las flores, no en cantidades tan impresionantes pero igualmente lindas.

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A caminar

Es septiembre y ha comenzado nuevamente la anual campaña de caminata en mi oficina, donde los empleados podemos intentar caminar determinada cantidad (600 mil pasos en concreto) en dos meses para luego ganar un pequeño premio en caso de lograr la meta. Yo, como cada otoño, no necesitaré hacer nada en especial sino simplemente tratar de no olvidar registrar el número de pasos de cada día y no olvidar tampoco entregar la hoja de datos sin demora (y es que, de hecho, una vez perdí el derecho de recibir un reloj de pulsera porque me olvidé de enviar el papel…). Bueno, mi podómetro sigue marcando un promedio de 30000-35000 pasos diarios los días de semana y algo más los sábados y domingo y así espero acumular poco más de dos millones de pasos en dos meses.

Y ahora empiezo a pensar ya en el premio que podría recibir… En su catálogo figuran, entre otras cosas, dos cosas que me interesan:

  • Un sensor de condición ambiental, que basado en la temperatura y humedad calcula y alerta el riesgo de golpe de calor, intoxicación alimentaria e influenza estacional.
  • Un accesorio para hacer sencillos ejercicios de músculos internos, abdominales, etc.

Antes que nada, habría que ver que, tratándose de regalos de una campaña gratuita, son cosas relativamente baratas y no de primera calidad, que da un poquito de duda también… ¿Qué tan exacta en caso del termómetro?, o ¿con ese accesorio me pondré de verdad a hacer ejercicios? No se sabe, pero a la vez pienso que no resulta nada interesante pedir otros artículos más comunes, como “paquete de detergentes para cocina (o para lavar ropa)”, que servirán sin duda pero no traen nada divertido…, así que mejor “arriesgar” y optaré por pedir algo que en otra ocasión no se me ocurriría comprar por iniciativa propia.

En todo caso, aún faltan tres meses para recibir el premio que fuere, y por ahora solo seguiré caminando.

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