Archivo mensual: septiembre 2017

Flores de la Otra Orilla

El verano se va y al llegar otoño brotan muy puntualmente las flores de la otra orilla. En algunas ocasiones me animo a visitar lugares muy famosos y de verdad impresionantes para apreciar el paisaje, donde concurren decenas o centenares de millones de visitantes atraídos por su belleza, entre ellos, supongo, las jovencitas seguidoras de la última tendencia “instagénica” (chicas que más que nada y a toda costa procuran sacar fotos lindas para colocar en Instagram y así ganar muchos “Me gusta” y aparentar llevar una vida muy realizada aunque muy ficticia en realidad… a veces con “amigos de alquiler” para sacar imágenes de “divertidas salidas de fin de semana”, u otras comprando un helado muy fotogénico, por ejemplo, que luego de sacarle fotos botan al tacho de basura sin comer completamente… o bien visitando de noche las piscinas de hoteles de primera categoría (pagando la entrada de 5-20 mil dólares para pasar ahí un par de horas, por ejemplo) donde obviamente se concentran en sacarse fotos sobre el fondo de lindas luces del paisaje nocturno…)…

Y… volviendo a lo de las flores de la otra orilla, esta vez no iré a lugares así concurridos, en vez de lo cual optaré por intentar sacar unas cuantas fotos en algunos rincones más cerca de donde vivo y que no son nada de otro mundo, sino simplemente un lado de una vereda cualquiera, un rincón de un patio infantil, etc. donde encontré las flores, no en cantidades tan impresionantes pero igualmente lindas.

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A caminar

Es septiembre y ha comenzado nuevamente la anual campaña de caminata en mi oficina, donde los empleados podemos intentar caminar determinada cantidad (600 mil pasos en concreto) en dos meses para luego ganar un pequeño premio en caso de lograr la meta. Yo, como cada otoño, no necesitaré hacer nada en especial sino simplemente tratar de no olvidar registrar el número de pasos de cada día y no olvidar tampoco entregar la hoja de datos sin demora (y es que, de hecho, una vez perdí el derecho de recibir un reloj de pulsera porque me olvidé de enviar el papel…). Bueno, mi podómetro sigue marcando un promedio de 30000-35000 pasos diarios los días de semana y algo más los sábados y domingo y así espero acumular poco más de dos millones de pasos en dos meses.

Y ahora empiezo a pensar ya en el premio que podría recibir… En su catálogo figuran, entre otras cosas, dos cosas que me interesan:

  • Un sensor de condición ambiental, que basado en la temperatura y humedad calcula y alerta el riesgo de golpe de calor, intoxicación alimentaria e influenza estacional.
  • Un accesorio para hacer sencillos ejercicios de músculos internos, abdominales, etc.

Antes que nada, habría que ver que, tratándose de regalos de una campaña gratuita, son cosas relativamente baratas y no de primera calidad, que da un poquito de duda también… ¿Qué tan exacta en caso del termómetro?, o ¿con ese accesorio me pondré de verdad a hacer ejercicios? No se sabe, pero a la vez pienso que no resulta nada interesante pedir otros artículos más comunes, como “paquete de detergentes para cocina (o para lavar ropa)”, que servirán sin duda pero no traen nada divertido…, así que mejor “arriesgar” y optaré por pedir algo que en otra ocasión no se me ocurriría comprar por iniciativa propia.

En todo caso, aún faltan tres meses para recibir el premio que fuere, y por ahora solo seguiré caminando.

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Maratón de Mostaza Espinaca

O “Maratón de Komatsuna”, así se llamaba la mini corrida en que participé el primer fin de semana de septiembre, época en que suelo participar en una edición más de “Esto está cañón” y la verdad es que pensaba que podía ser así pero opté esta vez por cambiar de plan porque, no sé sabe por qué, “Esto está…” se realiza una semana más tarde, lo cual a mí no me convenía porque así tendría menos intervalo antes de la subsiguiente carrera que ya va a ser en serio… Fue así que busqué otra mini corrida para ensayo y elegí esta de “Komatasuna”, cuyo nombre viene de esta variedad de hortaliza mejorada y cultivada desde la época de Edo, primero en una área de lo que hoy es Tokio y luego en zonas más extendidas pero principalmente en la región de Kantô… y, bueno, volviendo al tema de la mini corrida, es que ahí se realizó este mini evento para repetir idas y vueltas (cuatro veces en caso de media maratón) por un tramo de 2,5-3km por la orilla de un río. Nada comparable con maratones más conocidas y grandes para recorrer las principales avenidas pero…. no importa, por el momento es suficiente para entrenamiento.

Y así fue…

21.2km
1:39:10
4:39/km

Altitud 275m
Calorías 1,522
Tiempo transcurrido 1:39:10

Vuelta Distancia Tiempo Ritmo RAP Altitud
1 1.0 km 4:05 4:05 /km 4:11 /km -6 m
2 1.0 km 4:23 4:23 /km 4:17 /km 6 m
3 1.0 km 4:33 4:33 /km 4:37 /km -8 m
4 1.0 km 4:33 4:33 /km 4:24 /km 4 m
5 1.0 km 4:32 4:32 /km 4:11 /km 3 m
6 1.0 km 4:34 4:34 /km 4:36 /km -4 m
7 1.0 km 4:36 4:36 /km 4:33 /km 2 m
8 1.0 km 4:40 4:40 /km 4:48 /km -9 m
9 1.0 km 4:42 4:42 /km 4:34 /km 5 m
10 1.0 km 4:40 4:40 /km 4:27 /km -0 m
11 1.0 km 4:37 4:37 /km 4:33 /km 0 m
12 1.0 km 4:39 4:39 /km 4:32 /km 3 m
13 1.0 km 4:50 4:50 /km 4:57 /km -8 m
14 1.0 km 4:43 4:43 /km 4:36 /km 3 m
15 1.0 km 4:49 4:49 /km 4:34 /km -1 m
16 1.0 km 4:44 4:44 /km 4:22 /km 12 m
17 1.0 km 4:42 4:42 /km 4:50 /km -7 m
18 1.0 km 4:55 4:55 /km 4:58 /km -6 m
19 1.0 km 4:56 4:56 /km 4:50 /km 1 m
20 1.0 km 4:49 4:49 /km 4:44 /km -1 m
21 1.0 km 4:42 4:42 /km 4:36 /km 0 m
22 0.2 km 1:16 4:18 /km 3:57 /km 4 m

Sobre el resultado no hay mucho que comentar y lo único cierto es que falta mucho para volver al nivel que debería ser.  Así que… a seguir aguantando.

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Descanso de verano

Como suele ser, en agosto tuve una semana de descanso, que esta vez fue así:

La plaga: fue la noche que llegué a la casa de mis padres. Aparecieron, no se sabe de dónde, numerosas hormigas chiquitas en la cocina y, para combatirlas, antes de cenar tuvimos que mover ollas, vajillas y otras cosas que estaban colocadas en la mesa y atrapar los insectos, limpiar y volver al lugar original todos los objetos, etc… Y la plaga no terminó así nomás: las hormigas volvieron a aparecer unas veces más durante mi estadía ahí y yo solo espero que no acarreen desgracias mayores, ya que, si bien las hormigas en sí no son demasiado peligrosas, sí que puede resultar bastante peligroso hacer tanta movida en un espacio tan reducido como el cuarto de cocina de esa casa y donde también hay cuchillos, fuego y… ollas con agua hirviente o aceite caliente, etc. si los bichos aparecen en momentos poco oportunos.

Lluvias: en Tokio pasamos un agosto bien insólito, con el cielo siempre nublado, temperaturas bajas y lluvias. Durante tres semanas seguidas, no hubo un día sin llover, estableciéndose así un nuevo récord local de días seguidos de lluvias, junto con otro nuevo récord, del total de horas soleadas en agosto (la mínima histórica).

La televisión: algo que no hago sino durante los días de descanso, en la casa de mis padres, es ver la televisión, y es que ahí pareciera existir la regla que prohíbe apagar la televisión mientras que haya al menos una persona en la “habitación del televisor” y así, a mis padres no se les ocurre apagar la televisión sino a la hora de salir a la calle o acostarse. Y…. para acompañarlos, tuve la ocasión de ver ciertos programas, que lamentablemente no me parecieron muy interesantes: programas “informativos” que no informan de nada interesante ni importante sino que pasan durante varias horas y varios días comentando los mismos videos “graciosos”, “impactantes” o “indignantes”, quizá sacados de no sé qué sitios de internet, por ejemplo, y si casi todos los canales hacen las mismas cosas con la misma “materia prima”… Así, bueno, fue suficiente para volver a convencerme de que yo no necesito televisión.

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