Archivo mensual: agosto 2019

A patear latas (9)

El jueves fui a la entrevista del centro de llamadas multilingüe, donde, además de la conversación con los encargados, me hicieron tres pruebas:
Un pequeño examen, aparentemente sobre el conocimiento en general y sobre la personalidad del examinado,
Un test de velocidad de escritura en el teclado,
y prueba de interpretación por teléfono.
En el examen de conocimiento general fui de lo más desastroso en cuanto al conocimiento de caracteres chinos y no me fue bien tampoco en la prueba de interpretación, porque, si es para poner excusas, fue la primera vez que me hicieron traducir de esa manera, estando yo en un lado y las otras dos partes (una extranjera hispanohablante y un japonés) alternándose en el otro lado de la línea, a lo que no fui capaz de adaptarme de una vez, además de que por las informaciones averiguado de antemano, me imaginaba otra forma, una video conferencia para poder conversar las tres partes (yo, un/a hispanohablante y un/a japonés/a) mirándonos cara a cara en la pantalla. En fin, no podría quejarme si no me contratan.
Por otro lado, sí que fui excelente en cuanto a la velocidad en el teclado y… Al principio creía que era una prueba para registrar una bitácora o algo como base de datos sobre las llamadas atendidas en español pero resultó ser otra cosa: en alguna otra sección de la misma oficina necesitaban más personal para pasar no sé qué datos o documentos a la computadora y veían la posibilidad contratarme ahí como “mecanógrafo” en vez de traductor, lo cual parece muy probable porque ahí aparentemente están muy ocupados mientras que sobran candidatos para traductores de español.
Así es que, si es que no me rechazan del todo, bien puede ser que me contraten íntegramente como “mecanógrafo”, o bien como un 80% mecanógrafo y 20% traductor, etc., (con la posibilidad de que me permitan pasar completamente a la sección de traductores cuando renuncie algún otro traductor). En el primer caso no sé si aceptaré la oferta mientras que en el segundo caso, quizá sí.. no estoy muy decidido.
En cuanto a las horas de trabajo, aclaré que deseaba trabajar de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 pero me preguntaron si podría trabajar más días o más horas, sobre todo los sábados y domingos, porque así atareados están los mecanógrafos… Bueno, yo no estoy muy deseoso porque quisiera tener el fin de semana para mis entrenamientos y carreras, pero, bueno, quizá aceptaría trabajar de vez en cuando si, al menos, es para días que no coincidan con mis medias maratones. No sé.
Y… eso de trabajar los fines de semana afectaría también lo que podía ser mi otra pretensión, la de aprender a enseñar japonés por un curso a distancia, porque sin el tiempo necesario reservado resultaría difícil planificar mis estudios a solas. En tal caso se me ocurre que sería más práctico, aunque cuesta más, asistir a un curso presencial y nocturno, y quizá puede ser la mejor manera ahora, porque por casualidad la oficina del centro de llamadas está en una zona donde se concentran numerosas escuelas de japonés, con sus cursos de formación de maestros también. Averiguo más y encuentro que una de las escuelas tiene un curso nocturno donde admite nuevos estudiantes en cualquier época del año. Si decido entrar ahí para estudiar las 420 horas de clases requeridas, conseguiré el título de maestro de japonés dentro de siete meses si es que todo va bien…, lo cual me parece muy bien.
El lunes sabré si me contrata o no el centro de llamadas (ojalá que sí… para traductor) y por ahora sigo pensando.

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A patear latas (8)

La escuela de japonés tuvo la amabilidad de enviarme lo que aquí se conoce como “mensaje de oración”, o una notificación de rechazo que típicamente termina orando por la buena suerte de la persona rechazada y de ahí el apodo de “mensaje de oración” en la jerga de los que buscan trabajo aquí.
Y… ¿qué hago? Mi deseo (sin tomar en cuenta la factibilidad) sigue siendo conseguir algún día el título de cocinero y el de maestro del idioma japonés pero a ver:
Lo más práctico para conseguir el título de maestro de japonés sería tomando un curso autorizado de 420 horas (sea, durante medio año más o menos) y cuesta alrededor de 50-60 mil yenes. Pero ahora tengo otra duda: ¿de terminar el curso de medio año, conseguiré sin mucha dificultad un trabajo más o menos estable? Por ahí creo que para ser maestro se requerirá, además del conocimiento, creatividad, habilidad de improvisar y esas cosas para así realizar clases atractivas (“atractivas” para ojos de los encargados de recursos humanos de las escuelas de japonés) y la verdad es que no sé si tendré tal aptitud. En caso mío, quizá pueda ser para pequeñas clases grupales o sin mucha formalidad… pero así no sería fácil encontrar trabajo…
Por otra parte, si es para ser cocinero, sería un curso diurno durante un año o uno nocturno durante año y medio. El diruno empieza típicamente en abril mientras que el nocturno, en diciembre. Y cuesta un millón 300-400 mil yenes. Para empezar desde octubre hay demasidado poco tiempo y para empezar en abril, sería una espera de medio año y de ahí un año de estudio… y no sé si sería conveniente pasar tanto tiempo para, recién desde el octubre de 2020 si todo va bien, empezar a buscar trabajo…

En fin… sigo mirando sitios de ofertas de trabajo y noto que al menos hay ofertas para trabajar como traductor de español para centrales de atención al cliente por telefóno o algo como call centers. No son trabajos bien pagados ni estables, pero se me ocurre que, tratándose de un trabajo pagado, al menos podría figurar como mi “carrera profesional como traductor” a diferencia de tantas experiencias que tuve de voluntario no remunerado, y puede ser un ingreso para cubrir mínimamente la vida y a la vez me permitiría ir progresando como traductor. Así que.. quizá no esté tan mal trabajar así en call center por ahora, sin dejar de buscar mejores ofertas de trabajo y quizá tomar un curso a distancia para aprender a enseñar japonés. El curso a distancia no da automáticamente el reconocimiento como maestro (hay que aprobar el “examen de competencia para enseñar el idoma japonés”) pero tiene la ventaja de que es mucho más barato (cuesta algo de 100 mil yenes) y ahí se puede aprender en cualquier momento y lugar si es que se tiene la voluntad.
Así es que por ahora me parece más factible y realista la opción de “Trabajo de traductor en call center + Curso a distancia para ser maestro de japonés”. ¿Será posible?, o ¿funcionará bien?
Se aceptan opiniones y propuestas… y ¡ofertas de trabajo!

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A patear latas (7)

Justo cuando andaba indeciso sobre la posibilidad de aprender a enseñar japonés, milagrosamente, milagrosamente encontré una oferta de trabajo de una academia de japonés que podía ser para mí. No era para enseñar sino de tareas administrativas y encargado especialmente de soporte a los alumnos hispanohablantes, ya sean trámites de matrícula y visa, despejar sus dudas sobre la vida en Japón, etc. Un trabajo que requiere el español en toda el área y … es un puesto estable a tiempo completo. Perfecto.

Dada mi mucha experiencia de actividades voluntarias (intérprete en consultas para extranjeros, traducción de papeles para trámites de visa, matrimonio, etc. ayudante de clases de japonés, soporte a maestras latinas de clases de español, traducción de documentos de diferentes tipos de una ONG de cooperación internacional.., etc), ¿quién más puede ser más apto que yo para el trabajo de la academia de japonés?

Ya mandé mi currículum, resumen de mi carrera profesional y un papel extra de mi presentación personal centrada en mis experiencias de voluntario en el área de intercambio internacio y cooperación internacional.

Ojalá que me inviten, al menos, para una entrevista.

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A patear latas (6)

Sigo sin tener la menor idea de cómo voy a subsistir mientras que el tiempo pasa igual, en vano.

Al no tener nada especial que hacer, la semana pasada decidí conversar con una agencia de colocación especializada en ofertas de trabajo en México. No tuve este primer contacto para postular a algún trabajo en especial sino solo para registrarme como solicitante en dicha agencia y…, bueno, a pesar de que su publicidad daba la impresión de que en México abundaban ofertas para japoneses con conocimiento del español, nada pareció fácil para mí, como ocurre en cualquier parte. Y es que solo soy un desconocido sin experiencia en todos los sentidos: sin experiencia profesional como traductor ni en cualquier área relativo a trabajos internacionales y sin experiencia tampoco de haber estudiado, trabajado, vivido en México… sin siquiera haber pasado por ahí de viaje, lo cual ya debe ser un motivo suficiente para que los encargados de recursos humanos se desanimen con alguien como yo, porque, claro, ¿quién puede estar seguro de que alguien así, de ser contratado, llegará a un desconocido país como México, se adaptará y trabajará y cumplirá con todas las expectativas….? Debe ser mucho menos riesgoso contratar a algún otro, a menos que yo mostrase una férrea y convincente determinación de trabajar en México, mientras que por el momento estoy aún indeciso y dubitativo, sin tomar la opción mexicana como la única y definitiva sino una entre muchas otras. Creo que es mejor averiguar más y volver a conversa con la agencia mexicana, si así decidiera, cuando tenga todas las ideas más claras y determinadas.

Por otra parte, una madrugada, durante mi matinal corrida de 22km, se me ocurrió pensar en la posibilidad de ser maestro del idioma japonés. Sé que es un oficio mal pagado y de condiciones laborales muy inestables, pero definitivamente debe haber y habrá mucha demanda si se toma en cuenta la cantidad de residentes y trabajadores extranjeros que va en aumento en estos últimos años, además de la posibilidad de enseñar en el extranjero. Y una ventaja sería que si es para enseñar el japonés por el método directo (sea, sin otro idioma intermediario), podría ser con alumnos de cualquier nacionalidad, a diferencia de traductores o guías turísticos, etc. que solo podrían atender a clientes de determinados idiomas. Que yo sepa, existen dos maneras para ser un maestro de japonés con reconocimiento: (1) aprobar el examen de competencia en la enseñanza del idioma japonés, o (2) completar el curso de formación de maestro de idioma japonés, que será de 420 horas (5 meses de duración). Bueno, alguna vez he sido ayudante, voluntario y muy incompetente, de una clase de japonés de una asociación de intercambio internacional durante unos meses y sé muy bien que no es nada sencillo pero no deja de ser interesante… y ¿valdrá la pena intentarlo ahora en serio?

 

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