Archivo mensual: julio 2019

Paisaje de Shinjuku (Tokio)

Caminando por una avenida de Shinjuku, Tokio, un domingo por la tarde y lo que encontré ahí:

Este pizza bar “Alpaca” afirma que sus pizzas son de CERO calorías porque son redondas.  ¿Alguien podría explicarme cómo es eso?

Las expendedoras automáticas presentes en todas partes…

con su instagénico té con leche y tapioca (sea, té con leche con bolitas de fécula de yuca) que actualmente goza de gran popularidad entre las colegialas.

Baño público en la acera.  Lo bueno es que no cobra entrada.

Bicicletas…

Don Quijote, que se autoproclama como “Sala de Fama de Precios de Ganga”.

Un local de comida rápida y barata.

Avenidas sin mucho tráfico porque es domingo por la tarde…

Callecita de pequeños restaurantes, bares y otros establecimientos de diversión.

 

 

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A patear latas (5)

A ver, como tenía una cita con el consultor del Centro de Estabilización de Empleo Industrial, decidí hablar ahí sobre mi idea de cambio de oficio y algún entrenamiento profesional para eso, donde obtuve el visto bueno del consultor y conversamos sobre varios posibles tipos de oficio y la posibilidad de conseguir trabajo luego del supuesto entrenamiento y seguí sin cambiar mucho de mi idea original: me pareció una buena opción la de intentar ser cocinero.

Al día siguiente fui a la Oficina de Estabilidad Laboral (conocida aquí como “Hola Chamba”) a preguntar sobre el curso de entrenamiento de cocinero dirigido a los beneficiarios del subsidio de desempleo como yo. Me indicaron dirigirme a una ventanilla y…

Nada, en absoluto.

Al tío que me atendió le aclaré que estaba interesando en el entrenamiento y, más específicamente de cocina, y lo único que me hace es darme una explicación, más formal que para ayudarme, sobre todos los cursos existentes en general, su duración, horario y el gran hecho de que si usted asiste a un curso de un semestre por ejemplo, inevitablemente retrasa durante seis meses su recolocación. Piense MUY BIEN en eso, además de que también tiene que pensar en lo que quiere hacer, forma de trabajar, etc… MUCHO ANTES de pensar en el curso de entrenamiento. No piense en el curso de entrenamiento sino primero en lo que quiere hacer y de ahí busque la forma para conseguirlo … y tan solo es una opción el de asistir gratis al curso de nuestra oficina.

El tío no quiere escucharme nada. Nada quiere saber de lo que hasta el momento yo había pensado ni tampoco del hecho de que incluso había consultado con el otro consultor del Centro de Estabilización de Empleo Industrial. Fue realmente increíble que me dijera: “¿Centro de Estabilización de Empleo Industrial? ¿Dónde queda eso…?” ¿Para un consultor de la oficina pública de empleo, acaso no es un conocimiento de lo más básico el nombre y ubicación de otro centro parecido y de carácter igualmente público/estatal?

Me dio la impresión de que el tío solo tenía la misión de impedir que los interesados tengan acceso a los cursos de entrenamiento profesional. Y, claro, así debe ser porque son cursos pagados por el Seguro de Empleo, por lo que obviamente conviene desanimar y ahuyentar a más y más interesados, porque así se ahorra más y más los gastos de dicho seguro, como también ocurre algo similar en la ventanilla de “Ayuda para Subsistencia” (ayuda económica para quienes de otra forma no tienen posibilidad de subsistir) en la municipalidad.

Estoy bastante desanimado y no sé qué hacer. Al menos creía haber formado una idea de lo que quería hacer y el tío de ayer la negó rotundamente ya antes de escucharla siquiera. Si es para insistir en mi idea, más fácil sería no esperar nada de la ayuda pública, sino pagar por mi propia cuenta algún instituto profesional, que permite ya conseguir el título oficial tras completar el curso de un año o dos, no sé, en vez de asistir al curso gratis de seis meses (en cuyo caso, no voy a tener el título oficial sino aprueba el examen luego de acumular dos años de experiencia laboral en el área).

En fin, estoy de nuevo en el punto de partida, tras una semana que pasó en vano.

 

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A patear latas (4)

Por fin terminé de preparar mis papeles, por lo mediocre que sea su contenido, y también realizar el trámite para recibir el subsidio de desempleo. El siguiente paso sería consultar las base de datos de las tres agencias, públicas o privada, de colocación para buscar ofertas de trabajo y postular casi a ciegas a cualquier trabajo que pueda ser compatible con mis supuestas experiencias “profesionales”…

Y lo más indicado es intentar conseguir trabajo lo más antes posible, porque cada segundo, minuto, hora o día voy perdiendo el poco valor (si lo tuviera) en el mercado laboral y tendré más y más posibilidad de nunca conseguir ningún trabajo, así que hay que actuar siempre de prisa…. NADA de disfrutar del tiempo libre ni un merecido año “sabático”, jamás, si no estás en condiciones para poder vivir sin trabajar durante el resto de tu vida. Bueno, no pediré tanto lujo… pero también me pongo a pensar: si este es un escasísimo momento en la vida que por única vez se me ha presentado para poder cambiar algo en la vida, ¿aún así, no tendré derecho de reflexionar tranquilamente sobre lo que realmente desearía hacer o no hacer en la vida, ya sea el tipo o área de trabajo, especialidad, o la modalidad de contrato,e tc?

Por una parte he de admitir que es mi pereza, de no querer salir ya de este ritmo de vida sin trabajar, pero por otra es la gran duda que tengo sobre mi especialidad: la vía más rápida sería siguiendo con mi “especialidad”, donde quizá haya más oportunidad, por medio de cualquier cantidad de mentiras y exageraciones sobre lo “hábil” que soy como ingeniero de sistemas aunque está todo claro que luego sufriré como antes, por estorbar en el trabajo en que para nada soy útil, y ahora con peores condiciones laborales en todo sentido.

Otra forma sería optando por asistir a algún curso de entrenamiento, durante un trimestre o semestre, etc. Como beneficiario del subsidio de desempleo, teóricamente tengo derecho a asistir gratis a ese tipo de entrenamiento, donde…. si es en el campo de informática, podría actualizar un poco mis conocimientos sobre las últimas tecnologías o tendencias, o me parece interesante también aprender formalmente algunas técnicas que alguna vez intenté aprender por placer: diseño gráfico, diagramación y esas cosas, que pueden ser tanto en el trabajo como en mi rato libre, para realizar cosas de voluntarios, etc. Y la otra idea sería aprender algo totalmente diferente, como “cocina”, etc. Veo que hay bastantes demandas de cocineros, aunque no bien pagados, ya sean para hospitales, guarderías o casas geriátricas, etc. Pienso que la de cocinar debe ser una habilidad mucho más universal que la ingeniería, y puede también servir fuera de trabajo y… quién sabe si algún día decido huir de este país para vivir en otro y ahí de repente pongo mi restaurancito japonés o un curso de cocina japonesa en una tal Casa de Cultura Japonesa o algo por el estilo…

Tengo tantas dudas y realmente no sé cuál sería el mejor camino para mí. Pero la realidad social de aquí no me permite malgastar tiempo pensando. Hay que hacerlo todo con toda prisa aquí y no sé.. creo que aún indeciso, me dejo arrastrar por esa exigencia social, aunque estoy bastante cansado y harto ya de tener que actuar siempre rápido. (En lo único que quiero ser veloz y rápido es en mis medias maratones; en lo demás quisiera vivir más despacio y tranquilo, pero eso no está permitido para gente mediocre para abajo como yo.)

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Himno del desempleado parado en una pata

No soy de los que leen regularmente las revistas o páginas web que cada día, semana o mes presentan nuevos métodos de ejercicios para “dieta” (“adelgazamiento” en realidad en la mayoría de los casos, eliminación de grasa o fortalecimiento de no sé qué parte del cuerpo) para probarlos y dejarlos a los tres días porque no consiguen resultados inmediatos… Bueno, no soy tan metódico ni tampoco estoy muy interesado en el tema de la llamada “dieta” ni “ejercicios”…

A pesar de lo arriba dicho, resulta que últimamente terminé agregando dos ejercicios a mi rutina diaria, o más bien mi rutina para cada fragmento de tiempo en que me desocupo momentáneamente a cualquier hora del día. Son ejercicios bien sencillos que cualquiera puede realizar y que requieren solo uno, dos o tres minutos para cada sesión. A ver:

  • “Parado en un pie”: Te paras derechito, con los brazos en jarra, y elevas tu pie izquierdo hasta tener la rodilla a la misma altura que las caderas. Te mantienes en esa posición durante 20 o 30 segundos y luego haces lo mismo con el otro pie. Puedes repetirlo tres veces, con los ojos cerrados si puedes.
  • “Silla de aire”: Puedes imaginar que tienes una silla con su espaldar pegado a la pared de la habitación. Te sientas en esa silla imaginaria (inexistente en realidad) y te mantienes en esa postura durante 30 segundos con la punta de los pies hacia adelante, 30 segundos con los pies hacia fuera y otros 30 segundos con los pies hacia dentro.  Puede ser con los brazos estirados hacia adelante durante todo el tiempo.

Encontré estos ejercicios en la revista RUNNERS (ediciones de este mes y del mes pasado) para fondistas aquí y, como son bien fáciles y quitan muy poco tiempo, decidí hacerlos en cada rato libre de mi vida diaria a ver si luego mejoro mi rendimiento en medias maratones y, bueno, teóricamente sirven para fortalecer ciertos músculos como cuádriceps femora, glúteo mayor, isquiotibiales y no sé cuáles más… y pueden ser recomendables para gente ajena al atletismo también, ya sea para tener caderas y/o piernas atractivas (no es mi caso, pero es que buscando informaciones para este tipo de ejercicios me impresiona la cantidad de las páginas que aparecen sobre belleza dedicadas a las mujeres) o para detener el envejecimiento, sobre todo en caso de las personas que llevan una vida muy sedentaria, como muy fácilmente se puede encontrar informaciones al respecto aquí o aquí o en donde sea.

Así es que quienes quieren, pruébenlos.  A mí, me resulta refácil el parado en un pie pero no tanto la silla de aire, y de todas maneras voy a seguir perseverando.  Invertí 108 yenes ya para eso, a comprar un temporizador de cocina digital especialmente para mis nuevos ejercicios…

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