Archivo mensual: diciembre 2012

Fin de año

Falta poco para terminar un año más y teóricamente sería el momento para pensar en los logros y los no logros del año. Bueno, es algo que no resulta ser interesante en mi caso porque básicamente mi vida ha seguido como siempre, consistente únicamente en la interminable repetición de ir y volver entre casa y oficina, con el único propósito de seguir aferrándome al puesto de empleo… y eso, no porque me guste sino porque no tengo la valentía de emprender otra cosa. En fin, un año lleno de vacío e inercia como siempre, aunque de todas maneras deberé estar contento de que tampoco me hayan pasado mayores desgracias.

El año 2013, si es que llega, ya sé que para mí va a ser un año igualmente (o más) duro tanto en lo laboral como en lo personal y realmente no tengo ningún motivo para dejar mi incurable pesimismo pero mínimamente esperaré no sufrir mayores desgracias…

Bueno, parece que es mejor dejar los pensamientos, que siempre terminan siendo negativos, y mantenerme ocupado en algo, quizá continuar con la limpieza de fin de año, donde esta vez sí estoy intentando ordenar las cosas un poco mejor que en años anteriores, comenzando por ir a un supermercado cerca de aquí para recoger unas cajas de cartón (nos las regalan),

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que usaré para guardar las cosas (mayormente libros) que aquí, por falta de espacio, muchas veces terminaban tiradas en el suelo.

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Y también sería bueno cambiar por fin los focos fluorescentes, que habiéndolos comprado ya hace tiempo, aún no me había animado a colocar en su sitio…

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En fin, no soy capaz de escribir cosas más adecuadas para estos días pero esta va a ser la última entrada del año y esperaré seguir escribiendo un año más. Lo tranquilizante es que el supuesto gran terremoto en Kansai no ocurrirá hoy (y no ocurrirá hasta alrededor del 5-8 de enero, por lo menos), según las últimas actualizaciones que encontré en Internet. Bueno, aquí antes de hablar de lo que pasa, creo que no estaría mal citar un chiste:

Unos hombres atrapan a un ladrón y lo interrogan.
Hombres: Eh, ¿por qué robaste el pan?
Ladrón: Es que me estaba muriendo de hambre y no tenía plata para comprar nada…
Hombres: Pues… ¿qué se puede hacer entonces? Está bien, te perdonamos pero no vayas a robar más.
Ladrón: Ay, muchas gracias, señores…
Hombres: PERO, ¿por qué robaste además el PlayStation?
Ladrón: Es que escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre.

Ciertamente está escrito que no solo de pan vivirá el hombre, pero esta frase en realidad no termina ahí porque hay algo más que sigue: “… sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, que el ladrón seguramente no habrá leído. O, aún habiendo leído la frase entera, todavía puede hacer falta leer la Biblia entera para comprender correctamente el mensaje. Bueno, volviendo al supuesto pronóstico de terremotos, parece que no fue un simple anuncio de “Va a haber un gran terremoto la día 29” sino con cierto detalle más, que esta vez parece haber sido algo como “Si continúa así la actual anomalía ionosférica hasta tal fecha y termina en tal fecha, sería muy probable que se produjera un terremoto de tal magnitud en tal fecha en tal área”, y de ahí ocurre que no se cumplió la condición de que la anomalía ionosférica terminara en tal fecha (después de la publicación de la revista sensacionalista), con que va cambiando la probabilidad de terremotos. En fin, puede tratarse de una investigación seria pero no hay que tomar solo un fragmento de ella ni hacer bulla sin comprender bien la teoría en su totalidad.

De todas maneras, parece que va a ser un tranquilo fin de año.

Feliz 2013 para todos.

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Prevención de desastres para todos

Hoy es el 22 de diciembre de 2012 y el mundo sigue existiendo, con que con un poquito de alivio pasaremos aquí un modesto puente festivo (por el cumpleaños del Sr. Akihito, no por ningún otro motivo), que mejor habría que aprovechar para avanzar en los preparativos del Año Nuevo, sea, la famosa gran limpieza de fin de año y envío de postales de Año Nuevo…. o sea, en fin, es momento de trabajar todavía más (en casa) y aún no es la hora para pasarla tranquilo.

Y si, aparte de las tareas domésticas, hay otra cosa que puede no dejarnos tan tranquilos, es que hay un señor que pronostica un gran terremoto en Japón, no porque se acabe un calendario u otro sino por cierta anomalía observada en la propagación de ondas electromagnéticas por la ionósfera que, según el mencionado señor, indica que próximamente se va a producir un gran sismo, esta vez en el área de Kansai alrededor del día 29 de diciembre. Bueno, por el momento el único hecho concreto es el de “Leí tal pronóstico en una revista más sensacionalista que influyente”, sin que las autoridades no pronunciaran una palabra al respecto, mientras que sería de común acuerdo de todos el que aún no exista un método eficaz y comprobado para pronosticar terremotos con exactitud, así que mejor no pretender alarmar nada; simplemente sería una pequeña mención sobre un artículo, confiable o no, que leí en una revista llamada Friday, edición de la semana pasada.

De todas maneras, si aún no se puede pronosticar terremotos, lo mejor sería procurar estar preparado siempre, y de ahí los simulacros periódicos, seminarios y no sé cuántas otras medidas preventivas. El jueves de la semana pasada tuve la oportunidad de asistir a un evento de esos, que, a diferencia de otros similares, era para hablar especialmente sobre la ayuda y colaboración con los residentes extranjeros en prevención de desastres naturales.

Con la participación de una docena de hispanohablantes, otros tantos anglófonos y chinos además de los japoneses dedicados o interesados en el tema, la reunión tuvo lugar en una sala de conferencia del municipio y consistió en dos partes: un cursillo sobre el uso de desfibrilador externo automático (conocido aquí como AED por sus siglas en inglés) y una discusión sobre los extranjeros residentes y prevención de desastres, donde muchos coincidieron en insistir en la importancia de mejorar, desde momentos normales, la comunicación entre los japoneses y extranjeros y para eso aconsejar a los extranjeros que no dejen de inscribirse en la asociación de vecinos de su barrio, participar activamente en sus eventos locales como festivales de verano, etc…

En cuanto al cursillo del AED, he de aclarar que para mí mismo fue la primera vez que hice una práctica para aprender a manejarlo, cosa que resultó ser más interesante que aburrido, y también me impresionó el entusiasmo e interés de los participantes latinos (solo puedo decir esto de los latinos porque yo me metí en su grupo, cuando los demás extranjeros formaban otros grupos, con sus intérpretes…).

Unas cuantas fotos aquí:

Quitarle la ropa y objetos metálicos al paciente:

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Masaje corporal (30 veces) y respiración artificial (2 veces), repetir este ciclo:

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Colocarle los parches (terminales eléctricas):

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El aparato evalúa el estado del paciente y, en caso necesario, nos avisa para apretar el botón de realizar la descarga eléctrica:

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Así se asegura el conducto de aire al realizar la respiración articial:

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Y hubo un regalo para los participantes – una lata de pan seco y un paquete de arroz mágico:

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Crónica de un examen (4)

Conclusión

Se supone que el resultado de DELE se puede saber consultando la página web de Cervantes a los tres meses de la fecha del examen. Luego de transcurrido el plazo de espera, dudo mucho en averiguar mi resultado no porque no estoy nada seguro. Sería un gran bajón encontrar una calificación negativa y entonces preferiría olvidarme del asunto sin saber nada (y de ahí, en el inesperado caso de haber aprobado el examen, no pasa nada; un día me llegaría por correo el diploma oficial y recién entonces me enteraría del resultado, para ponerme contento)… Puede ser un pensamiento demasiado negativo, que habría que quitarme para tener más confianza y animarme a ver el resultado tan pronto como pueda. Y, más que nada, la curiosidad me mueve y lo que encontré ahí:

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Bueno, parece que el criterio de calificación del nivel B2 era mucho menos exigente de lo que me imaginaba. Supongo ahora que esa sería la gran diferencia entre el B2 y el C1/C2.  Si es que un día decidiera dar ese salto al nivel C, ahí sí que tendría que ir totalmente preparado, con toda seriedad, pero eso ya no me importa porque ahora voy a descansar y no pienso volver a dar otro examen.  Lo que me deja tranquilo es que, en fin, esta vez no eché a perder mi ofrenda a Cervantes y voy a tener el diploma a cambio, aunque para eso hay que esperar nueve largos meses más. Ojalá que antes no se vaya a la quiebra el Ministerio de Educación de España…

 

FIN

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Crónica de un examen (3)

Segundo día

Algunos candidatos tuvieron la prueba de expresión oral en el primer día, pero a mí me tocó hacerla al día siguiente. Y, considerando que mi fracaso en el otro examen fue en la entrevista, lo mejor hubiera sido ir bien preparado esta vez pero ocurre que en el sitio de DELE no aparece información alguna sobre el contenido de la “expresión oral”, así que no hice nada… He de admitir que es solo una excusa en realidad ya que bien hubiera podido comprar los libros donde sí que sale la información y modelos de prueba oral también pero, bueno…

De todas maneras, la prueba de expresión oral se realiza en el Instituto Cervantes de Tokio. A las 10:00, media hora antes de la hora indicada, llego y entro a una sala para esperar hasta que me llamen. Cada cierto rato vienen funcionarios del Cervantes a llevar a algunos candidatos a no sé qué otra sala…

Y llega mi turno.

Junto con unos chicos más, me llevan a la sala de preparación o algo así, donde, de unas fajas de papeles colocadas con la cara impresa hacia abajo, escogemos al azar tres hojas, que resultan ser de temas de nuestro mini discurso impresos en el reverso. De aquí nos dan 15 minutos para escoger uno de los tres temas y preparar nuestro discurso. En mis hojas aparecieron temas de:

  • ¿Cree usted que se puede aprender idiomas por internet?
  • Se dice que nosotros malgastamos más energía de lo necesario. ¿Cree usted que es cierto?

Ni siquiera leí la tercera opción porque antes decidí con cuál tema voy.  Lo de energía parece ser un tema bien actual y yo tendría algo que decir pero esta vez, no sé cómo, elegí el aprendizaje de idiomas por internet. En la hoja del tema aparece, junto al tema mismo, una pista o puntos de vista para construir un discurso, que eran así, más o menos:

  • ¿Usted cree que se puede aprender idiomas por internet? Y ¿por qué?
  • ¿Qué experiencia ha tenido usted?
  • Algunos dicen que con la máquina no se puede aprender idiomas. ¿Qué opina usted al respecto?
  • Y ¿cómo cree usted que será el aprendizaje de idiomas en el futuro?

Bueno, yo podría inventar opiniones a favor o en contra del aprendizaje por internet pero esta vez opto por decir algo positivo y apunto los puntos en clave en una hoja en blanco. Los 15 minutos vuelan rápido y ahora nos llevan a la puerta de otras salas, portando solo la hoja de apuntes y dejando las de temas planteados.

Tras un poco de espera, entro a la sala y me atienden dos señores que parecen ser españoles: uno para platicar conmigo y el otro para calificarme sin intervenir en la conversación. La sesión comienza con una breve conversación informal (qué tal me ha ido ayer, o sobre la experiencia en el aprendizaje de español, etc.), que sería para “romper el hielo” sin formar parte de la prueba. Mi interlocutor también me pregunta si prefiero que me traten de tú o de usted. Me daría igual, pero si es que tengo que elegir, le comento que la mayoría de mis amigos me tratan de tú.

Al comenzar el examen de verdad, el examinador me pregunta el tema que he elegido para mi discurso. Le digo el número y el título, e imagino que empezaría a hablar del tema ya, pero no es así: el examinador declara que lo dejamos de lado y primero hacemos otra cosa. Saca unas hojas de papel sin mostrarme el lado impreso y me hace elegir una al azar. En esa nueva hoja están dos historietas sin diálogo. Y la siguiente instrucción que recibo: elegir una de las dos historietas, pensar un momento y dar una explicación de la historia elegida. Bueno, una historieta es de dibujos así:

  1. Una chica imaginando un paisaje de montañas, quizá los Alpes…
  2. Otro paisaje, que parece ser del Templo de la Sagrada Familia, sea, de Barcelona…
  3. Un paisaje más, de playa de la Costa del Sol…
  4. Y escena de una oficina.

No entendí bien la otra historieta, que ni recuerdo cómo era pero no importa. Invento mi historia y digo que voy con la historia de la chica:

Una chica está pensando en sus vacaciones: “Ay, ¿a dónde voy a ir este verano? A ver, ¡qué lindo sería pasar los días en las montañas de los Alpes! Pero también me gustaría conocer la ciudad de Barcelona, con sus obras de Gaudí… ¡Y la playa! ¡Qué lindo sería pasar las vacaciones en la Costa del Sol…!”  Después de pensar durante un tiempo, la chica se decide y va a la agencia de viajes.

No estaría tan mal, pienso. Y el examinador me propone que ahora hagamos una cosa: él va a ser el empleado de la agencia y yo la chica, para hacer la conversación en lo que sería la continuación de la historieta. Así es que… “Buenos días, señor. Este… estoy pensando en mis vacaciones de verano y quería saber si tienen paquetes turísticos para pasar dos semanas en Barcelona…”. Y sí, tienen paquetes con pasajes aéreos y hotel, de precios que pueden variar según la categoría del hotel. Me interesa saber si los precios también varían según la fecha o días de semana, y la respuesta es que no, porque durante todo agosto es temporada de vacaciones. Otra cosa que me interesa saber sería la disponibilidad, quizá, de tours opcionales, con visitas guiadas a los principales lugares turísticos, que también hay; perfecto. Bueno, quizá hubiera podido pasar a hacer la reserva, pero como soy una chica indecisa, sigo preguntando más cosas…

Al ver mi indecisión, el vendedor-examinador corta la conversación y ahora sí, vamos a mi discurso. Mi argumento sería:

Creo que se puede aprender idiomas por internet, que permite el uso de diferentes tipos de contenidos, ya sean audios, videos, o lo que sea, y eso es mucha ventaja frente a materiales tradicionales como libros y diccionarios de papel….

Yo mismo no he usado cursos especialmente hechos para aprender idiomas, porque cuando apareció internet, yo ya había aprendido bastante y ya no necesitaba cursos. Pero, de todas maneras, internet me ha ayudado bastante, sobre todo para tener acceso a medios de comunicación (radio, televisión, periódicos, etc) de España y Latinoamérica para mantenerme al día de lo que pasan en los países de habla hispana y también de los cambios en el idioma. Además de eso, el intercambio con los amigos por correo electrónico…

Algunos podrían pensar que con la máquina no no se puede aprender idiomas. Bueno, digamos que internet no pasa de ser una herramienta, y toda herramienta puede servir o no servir según cómo se use, como también puede suceder lo mismo con los materiales tradicionales. Y, si es que internet es una herramienta para comunicación, lo importante debe ser el contenido de la comunicación entre los dos lados de la línea y no tanto la línea misma…

Y en el futuro, la verdad es que no tengo una idea muy clara porque el avance tecnológico es muy rápido y ni siquiera sé qué novedad aparecería el año que viene… Pero para de todas maneras decir algo, pienso que podría desaparecer la diferencia entre clases presenciales y clases por internet. Podría ser, por ejemplo, con una especie de video conferencia o algo así, pero no con imágenes chiquitas en la pantalla sino con imágenes tridimencionales para permitir que las personas, aún estando en otro lugar, asistan a la clase, interactuando con los demás como si estuviera realmente en la misma aula….

El examinador cita opiniones de algunos, que dicen que el contacto con las personas a través de internet no es lo mismo que el contacto real… Bueno, lo más cierto es que la internet no es un sistema perfecto, pero poco a poco va avanzando. Y por otra parte, es que quienes desean seguir con las clases presenciales, tienen toda libertad de seguir así, y no se pierde nada. Pero, ¿qué pasa si esas personas, por algún motivo no pueden llegar a la clase un día, y si sucede que se les ofrece la posibilidad de participar vía internet? Esa opción quizá no sea 100% perfecta pero al menos da algo, y eso puede ser mejor que perder completamente la clase del día. Así, creo que la internet es para ampliar las posibilidades, no para perder lo ya existente…

Bueno, en el fondo tengo otra idea también, de que de repente desaparecerían las clases de idiomas en el futuro, o bien podrían pasar a ser algo exclusivo para lingüistas especializados, porque con el avance de traductores automáticos, la gente común no necesitaría aprender ningún idioma ya, pero no lo digo y opto por seguir insistiendo en la ventaja de usar internet para aprendizaje de idiomas…

Luego de continuar con esta conversación durante un rato, el examinador anuncia que terminamos el examen.

La verdad es que ha sido una conversación divertida, que sería interesante continuar, ya aparte del tema de diplomas. Pero, por otra parte, no estoy nada seguro del resultado del examen, porque, interesante o no, lo cierto es que he hablado con bastantes defectos y errores, mucho peor que cuando hablo con los amigos. Así que realmente no sé cuál sería el resultado, pero de todas maneras estoy descontento de no haber logrado mostrar lo mejor de mí…

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Crónica de un examen (2)

(viene de la entrada anterior)

Primer día (2)

Comienza el examen y primero viene la prueba del “Grupo 1” (sea, comprensión de lectura y expresión escrita) de 9:00 a 11:00. Yo no sabía si se podía distribuir el tiempo (120 minutos) libremente para las dos cosas o si el horario estaba dividido estrictamente en dos (60 minutos para la lectura y 60 minutos para la escritura). En el segundo de los casos se me complicaría la cosa porque entonces me faltaría tiempo para escribir, pero no era así, por suerte.

Terminé la “comprensión” en menos de 10 minutos y ahora tengo 110 minutos para la temida expresión escrita, 55 minutos para cada uno de los dos temas. Muy bien.

El tema de la Carta Personal sería, a ver… la primera opción es “un correo electrónico para un amigo a quien usted no ve durante mucho tiempo…” (Supuestamente es para invitar a ese amigo a mi casa para pasar juntos un fin de semana para mostrarle mi ciudad. El mensaje debe comenzar con un breve comentario sobre nuestro último encuentro, seguido de la invitación y propuesta de mi plan de paseo, sin dejar de preguntar al final la preferencia del amigo). Está bien y no necesito leer la segunda opción. Invento un argumento para supuestamente invitar a alguien con quien supuestamente habría realizado este paseo la vez pasada y esta vez supuestamente pretendería mostrarle lugares como este. Termino el mensaje en algo de 50 minutos.

Y el tema para la Redacción es, a ver… la primera opción es algo como “¿Qué haría usted si tuviera una gran cantidad nunca imaginada de dinero? ¿Cuál sería su primera reacción? ¿Cuál sería su decisión? ¿Con quién compartiría el dinero y qué proyecto realizaría?”. Perfecto, y no necesito pensar nada para inventar mi argumento, porque lo tengo ya desde siempre (y creo que lo mismo sucedería a muchos también, porque eso de “¿Qué harías si tuvieras mucho dinero?” sería uno de los temas más recurrentes para practicar conversaciones y gramática en las clases de idiomas, junto con otros temas igualmente típicos como “¿Qué harías si el mundo se acabara dentro de 20 días?”, “¿Si pudieras volver a nacer, desearías ser hombre o mujer?”, etc.). Bueno mi argumento podría ser: “Primero vendría una gran sorpresa y necesitaría tiempo para confirmar que no se trata de un sueño o engaño. Tras saber que no es un error, no dudaría en dejar el trabajo y dedicarme de lleno a actividades voluntarias para cooperación internacional, área en que algo estoy haciendo ya pero no tanto como me gustaría, por no tener suficiente tiempo y recursos. Parte del dinero sería para mi supervivencia y el resto se podría compartir con una ONG con que colaboro, que se llama blablablá y viene realizando tal o cual proyecto…” El problema es que tengo demasiado detalle en mi mente y me cuesta resumirlo en 200 palabras. La verdad es que me faltó tiempo, y al final no logré copiar el borrador al papel de respuestas limpiamente sino muy corrido y apenas legible en los últimos segundos.

Primer día (3)

Luego de un descanso de media hora, comienza la segunda parte del día, de 11:30 a 13:00, de comprensión auditiva (30 minutos) y de gramática y vocabulario (60 minutos). Para mí sería muy importante sacar un buen puntaje en la comprensión auditiva (máximo: 15 puntos) para, al sumarle el puntaje de expresión oral de mañana (máximo: 30 puntos), alcanzar el mínimo requerido (31,5 puntos) para aprobar el “Grupo 3” (comprensión auditiva y expresión oral). En la prueba de “expresión” no se sabe qué podría suceder (ojalá no me toque pasar el mal rato de Miss Cajamarca, la segunda en contestar la entrevista aquí), así que antes hay que ganar más margen en la parte oral. Bueno, la verdad es que no hice prácticamente nada para prepararme, porque los archivos mp3 del sitio de DELE no me parecieron muy complicados ni demasiado interesantes (lo siento, pero mucho más me entretengo y me informo con otros programas radiales que no dejo de escuchar de algunas emisoras de Chile, México, Colombia y España cada día y cada semana).

De todas maneras… en el examen de hoy escuchamos un reportaje sobre un evento de arepa gigante de Venezuela, otro sobre un centro cultural de Bogotá, y una entrevista con una bailarina/coreógrafa argentina. Bueno, la verdad es que esta vez no estoy seguro de nada, he tenido muchas dudas al contestar las preguntas… Puede que haya acertado o fallado en todo, realmente no sé.

En cuanto a la prueba de gramática y vocabulario, no pasa nada especial. La terminé en 10 minutos y quizá hubiera podido salir antes de tiempo pero opté por permanecer hasta el final…

(Continuará)

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