Archivo mensual: abril 2019

Pensamientos

Tanta gente dice tantas cosas sobre el más allá y, como no he visto nada con mis propios ojos, no tengo motivo para creer ninguna de las
teorías en particular.. pero, en fin, se podría decir que existen solamente tres posibilidades después de la muerte:

  1. sufrir menos
  2. sencillamente dejar de existir (y, por consiguiente, no sentir nada ni sufrir)
  3. sufrir igual o más

Si el caso fuera (1) o (2), me podría arrepentir de no haber muerto más antes pero si el caso fuera (3)… no sé. No tengo idea pero lo
cierto es que la gente comúnmente se aferra a la idea de seguir viviendo más tiempo posible, rechazando en la mayoría de las veces la
muerte.

De la misma manera, como no tengo experiencia de haber dejado o cambiado el trabajo, no sé cuál sería la consecuencia pero, en fin, se
podría decir que existen solamente dos posibilidades:

  1. sufrir menos
  2. sufrir igual o más

Si el caso fuera (1), me arrepentiría de no haber dejado mi actual trabajo más antes… pero lo más probable sería el (2), además de que
estoy demasiado acostumbrado a rechazar incondicionalmente la idea de dejar o cambiar el trabajo… mientras que lo definitivamente concreto es que continuando en mi actual trabajo voy a sufrir más y más y no sé hasta cuándo soporto, con cada vez más fuerte tortura psicológica, exigencia física y cada vez menos sueldo.

En fin, no sé qué hago y qué cómodo sería, por ejemplo, que mañana me asaltaran y me mataran instantáneamente.

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Mis gastos mensuales

A ver, serían:

  • 57000 yenes (vivienda, agua, gas y luz),
  • 1600 yenes (teléfono, sin incluir las casi nulas llamadas de voz),
  • 10000 yenes (participación en las carreras, incluida la ida y vuelta al lugar si es en Tokio o prefecturas aledañas),
  • 15000 yenes (pasajes de tren, para pequeñas salidas de los fines de semana),…
    (Para referencia, aquí una Coca-Cola en lata de 350 mililitros cuesta alrededor de 100-130 yenes, una hamburguesa BIG MAC cuesta 390 yenes, mientras que un cajero de la tienda de conveniencia Seven Eleven ganaría alrededor de 950-1200 yenes por hora dependiendo del horario)

Hasta aquí son 85000 yenes aproximadamente y, además de eso, vienen gastos para alimentos, artículos no duraderos de uso diario y, ocasionalmente, medicina.

Sin desear mucho lujo ni viajes, no sé si habrá chamba que mínimamente cubra mis necesidades arriba descritas y que no sea de condiciones laborales categorizadas como BLACK (como se dice aquí de condiciones precarias-infrahumanas, sin remuneraciones que permitan vivir decentemente y que a la vez obligan a trabajar a sus víctimas más allá de lo humanamente soportable, muchas veces provocando enfermedades físicas y/o mentales y no pocos casos de muerte por exceso de trabajo)…

Si hubiera una chamba así, yo viviría mínimamente feliz pero no sé en realidad.  El primer ministro Abe cita únicamente la tasa de oferta de empleo, la “más alta en 45 años”, y se jacta de su “recuperación económica”, etc… pero entonces ¿por qué se habla tanto de empleos BLACK, horas extras forzadas y no remuneradas, muertes por exceso de trabajo?  (Claro, es porque no hay oferta de empleo que permita vivir dignamente sino BLACK en su gran mayoría, y es la realidad de la cifra muy favorita de Abe.)

Mi compañía está ahora 100% en manos de un buitre inmisericode, que lo más probable es que me decapite (o que me obligue a renunciar “voluntariamente” al puesto de empleo) en este mayo o junio.  No sé si luego subsistiré o no, y hasta cuándo…

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Mi planta 5

Mi planta suculenta sigue creciendo sin parar

y noto también su capacidad y forma de multiplicarse al ver nuevos brotes

que salen y crecen a partir de pedacitos de sus hojas caídas. Y… como aún guardo las macetitas anteriores, que usaba antes de los transplantes que hice en dos ocasiones hasta el momento, se me ocurre que quizá podría volver a usarlas, para repartir mi planta en dos macetas y así solucionar el hacinamiento en que está o quizá para regalar la macetita pequeña, con partecita de mi planta suculenta, a alguien que la desee.

Es solo una idea y no sé cuándo tomaré la acción pero algún día podría ser.

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Mi primer tensiómetro (2)

Han pasado unas semanas desde la llegada de mi nuevo juguete y sigo con mi nueva rutina diaria de medir la presión arterial tras levantarme por la mañana, donde lo incómodo es la falta de confiabilidad en los datos obtenidos, que no parecen resultar muy estableces, dependiendo de la posición del brazo y muñeca además de la postura de todo el cuerpo, lo cual no tiene solución porque es la característica propia del tensiómetro de muñeca y, en todo caso, para saber un poco más empecé también a hacer la medición en la oficina, donde hay un tensiómetro automático de brazo, que no deja lugar para dudas, disponibles para todos los empleados, que a ver y, bueno, lo que por el momento noto es lo siguiente:

  • Que por la mañana tengo a veces las cifras ya “altas” o “normales límites” de presión arterial, mientras que tengo muy bajo ritmo cardíaco (aunque lo sabía ya desde antes) a veces fuera del límite más bajo que permite medir mi tensiómetro (menos de 40 por minuto).
  • Que después de almorzar, tengo cifras “normales” o “normales muy ideales” de presión arterial y, en cuanto al ritmo cardíaco, bastante bajo al igual que por la mañana.

Lo que no queda muy claro es la diferencia entre las cifras medidas por los dos aparatos, porque es lo contrario de lo que dicen en muchas partes (de que los tensiómetros de muñeca tienden a dar cifras más bajas que los de brazo) o ¿acaso se tratará de la “baja presión posprandial”? La mejor manera debe ser tomarme la presión antes y después del almuerzo en la oficina pero eso resulta algo fastidioso (porque antes del almuerzo hay una gran cola que de gente que se dirige al restaurante y no me gustaría perder tiempo con mi tensión arterial y…. otra forma sería llevar el tensiómetro mío a la oficina (bueno… para eso está bien apto el mío, de muñeca, bien compacto) y hacer la medición a la misma hora, con el tensiómetro de brazo (de la oficina) y con el mío, para así comparar las cifras y de ahí saber si realmente tengo la presión más baja después de comer que después de levantarme.

Sin mucha preocupación, siguen mis curiosidades.

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