Archivo diario: 8 octubre, 2017

Mina de plata de Iwami

Uno más de los patrimonios de la humanidad en Japón, las minas de plata de Iwami y su paisaje cultural, queda en el oeste de la prefectura de Shimane (vecina norte de Hiroshima, para quienes no logran ubicarla en el mapa) y supongo que por su lejanía principalmente muchos no se animan a visitar el lugar, tal como ocurría en caso mío también al no haber visitado ninguna parte de dicha prefectura… hasta que pasé por ahí por primera vez hace dos semanas para participar en la media maratón realizada en Matsue (la que mejor dejaremos en el más remoto olvido de todo) y decidí llegar hasta Iwami a ver de qué se trata.

El camno fue bastante largo: doce horas en ómnibus nocturno de Tokio hasta Izumo (otra ciudad de la prefectura de Shimane, que queda entre Iwami y Matsue y es más conocida por su Gran Santuario de Izumi, que debe ser uno de los más importantes lugares del shintoísmo), y de ahí media hora en tren hasta la ciudad de Ôda (el problema aquí es la muy poca frecuencia de los trenes que pasan; menos de un tren por hora…) para luego viajar otra media hora en ómnibus local.

Así, al cabo de viajar más de 14 horas desde Tokio, llegamos por fin al área de patrimonio. Al contrario de lo que ocurre en otros “patrimonios” más populares, no hay tanto concurrencia de turistas (buena tendencia para la conservación de lo que hay) y entramos primero a lo que en su época, en la era Edo, fue sede de la gobernación local del área, ahora convertido en un museo histórico.

Luego de estudiar un poco sobre la historia de la zona, empezamos a caminar por la calle que conduce hasta uno de los túneles de extracción de plata. En la primera parte, por algo de un kilómetro o dos, es la zona donde se conserva el paisaje antiguo, con casas y comercios al estilo de la era de Edo hasta inicios del siglo pasado.

Después de un kilómetros más o menos, hay menos casas ya y seguimos en camino entre más bosques, y al lado a veces aparecen bocas de túneles clausurados ya. También hay unas cuantas casas de té o de comidas ligeras.

Al cabo de una caminata de 3km aproximadamente, llegamos al “mabu” (túnel de extracción) de Ryûgenji, donde se puede entrar sin necesidad de hacer reserva. Tiene 600 metros de largo y la mitad está abierto al público visitante.

En la zona de patrimonio hay otras reliquias industrial, como la planta refinadora de plata de Shimizutani (en ruinas).

En fin, es una zona bastante tranquila, lejos del bullicio de la ciudad y de algunos lugares muy turísticos. Buena para dar un pequeño paseo con un poco de historia, pero definitivamente no es recomendable para quienes desean ver cosas muy vistosas.

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