Eclipse anular

Un día nublado pero no demasiado…, por suerte.

Me levanté como cualquier día y como cualquier día me alisté y salí de la casa, con la única diferencia de que no olvidé de llevar mis gafas oscuras para ver el sol.

El cielo estaba medio nublado o medio despejado, y a través de las gafas oscuras se podía ver que el sol estaba bastante menguado ya (aunque sin las gafas, todo parecía normal y no se notaba nada diferente).

Tras viajar media hora en tren y luego caminando de las estación hasta la oficina, ahora sí se podía notar algo diferente: la cantidad de niños de primaria que iban a su escuela más temprano de lo habitual porque, seguramente, se habrá una reunión para observar el eclipse todos juntos,

mientras una secundaria superior, por cuyo lado suelo pasar cada mañana, ya estaba llena de sus alumnas, seguramente asistiendo a su sesión de observar el eclipse…

Para esta ocasión se supone que muchos colegios optaron por organizar una reunión para observar el eclipse antes de las clases, o atrasar la hora de clases para que los chicos puedan llegar a la escuela después de observar el eclipse en la casa. Dicen que incluso hubo escuelas que dieron un día completo de descanso… pero, de todas maneras, parece que las escuelas de mi zona optaron por la primera alternativa.

De todas maneras, yo avanzo, de vez en cuando mirando el sol, y ya falta muy poco para las 7:31, hora del eclipse anular… En la calle hay cierta cantidad de gente con sus gafas oscuras y siento cierto aire festivo. Y así llega la hora.

El cielo sigue medio nublado o medio despejada, y la verdad es que, si no nos hubieran dicho nada, no nos hubiéramos dado cuenta de nada. Al contrario de lo que se podría imaginar, el cielo no oscurece nada, casi. O quizá un poquito, pero quizá mucho más por la nubosidad que por el eclipse, que así se veía (bueno, como no tenía filtros para la cámara… no pude fotografiar nada decente, pero en fin, es lo que se veía)

Pero a través de las gafas oscuras, el mismo Sol detrás de las nubes se podía ver así perfectamente como un anillo (esto no es una foto, sino un dibujo basado en mi memoria):

Bueno, luego de revisar las fotos tomadas durante el eclipse, encuentro solo una donde aparece el sol, que más parecería ser una luna pero sí que es el sol. Debió haber sido durante el momento del “anillo”, pero no se registró como me hubiera gustado… por la pésima condición (la nube, la cámara sin filtros, el fotógrafo inexperto…) .

Y una curiosidad: Si se comento mucho sobre los supuestos raros comportamientos de los animales durante eclipses solares, bueno, yo encontré unos gatos reunidos en un lugar donde normalmente no hay tal reunión a esa hora… ¿Tendrá que ver con el eclipse, o será por pura casualidad?

Como sea, se calcula que el eclipse anular del 21 de mayo de 2012 ha generado aquí un efecto económico de 16 mil 400 millones de yenes entre paquetes turísticos para observar el eclipse, gastos en transporte y comida durante la excursión, gafas oscuras y otros artículos relacionados, entradas de establecimientos como planetarios, y anillos para algunas parejas romanticonas que no quisieron dejar escapar la oportunidad de hacer el regalo (e incluso pedir la mano) debajo del Sol en forma de anillo…

En cuanto a las gafas oscuras, por lo pronto dicen que tenemos una oportunidad más para usarlas, al producirse un tránsito de Venus el 6 de junio, fenómeno que no volverá a ocurrir sino dentro de 105 años, así que hay que aprovechar esta última oportunidad en este siglo.

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