Cosas perdidas 2

Una inesperada llamada de la Cooperativa de Salud y…

– ¿A usted… no se le habrá perdido el carnet de Seguro de Salud?

una inesperada pregunta, pero algo me inquieta. Reviso mi billetera y, en efecto, no está mi carnet de Seguro de Salud. Al instante recuerdo lo que hice en una clínica hace unos días: al entrar entregué el carnet a la recepcionista, que me lo devolvió ya antes de la consulta y lo metí en el bolsillo de la camisa… y luego no tengo la memoria de haberlo guardado de nuevo en mi billetera. Debió haber sido entonces.

Del otro lado del hilo telefónico me dicen que llame enseguida a la Delegación Policial de una localidad cercana porque de ahí nos han avisado de que alguien encontró mi carnet en la calle y lo entregó a la policía. Así que marco el número indicado y sí, me explican dónde y cuándo encontraron mi carnet, situación que coincidiría perfectamente con lo que recuerdo del día en que pasé por la clínica. Y ahora me indican adónde tengo que acudir para la devolución de mi carnet. A la misma Delegación Policial, que no estaría demasiado lejos pero lo malo es que solo atienden de lunes a viernes de 8:15 a 17:15… Dudo un instante, entre ir ahí bien temprano por la mañana para luego llegar a la oficina a tiempo o, en otro caso, trabajar normal por la mañana y salir un poco temprano por la tarde para llegar a la policía antes de las 17:15… pero, en fin, descarto las dos opciones, ya que más cómodo sería recurrir a vacaciones pagadas, por medio día.

Al día siguiente, hasta las 12:00 trabajo como cualquier día hábil pero de ahí salgo luego de almorzar (eso sí, preferí almorzar en el comedor de la oficina, por lo económico que es) y me dirijo a la policía, portando mi licencia de conducir (sustituto del inexistente Documento Nacional de Identidad en Japón) y mi sello personal (gran tontería, pero es el sistema) tal como me indicaron.

El trámite de recuperar el objeto perdido y encontrado es bastante fácil. Solo presentar el documento de identidad y rellenar un formulario (dirección, nombre, teléfono.. y poner el infaltable sello), y ya me entregan mi carnet perdido. Bueno, el asunto no termina ahí, porque, de acuerdo con lo establecido por el artículo 28 de la Ley de Objetos Perdidos, tengo la obligación de dar una recompensa (equivalente al 5-20% del valor del objeto recuperado) a la persona que encontró mi carnet. A cambio, esa persona me entregará su constancia de objeto guardado, que yo luego tengo que entregar a la policía, teóricamente… Pero, bueno, me explica el empleado policial que esta vez no se emitió tal constancia, así que sería suficiente notificar por teléfono luego de cumplir con lo de recompensa, que en algunos casos pueden ser meramente palabras de agradecimiento. Termina la explicación y me marcho. Creo que mi estancia en la Delegación Policial no duró más de 10 minutos.

Y esa misma noche… Con cierta inseguridad y nervios, llamo al tal Sr. U. y contesta una voz femenina, que afirma que no se encuentra el señor buscado. No sé si será su esposa u otra familiar pero, para no fastidiar llamando repetidas veces, decido terminar el asunto de una vez, aclarándole que es por el objeto recuperado.

– Ah, ¿sí? No lo sabía, porque mi niño no me dijo nada…

Sea que fue un niño y estoy hablando con su mamá. ¿Y lo de la recompensa?

– ¡No, nada de recompensas! Es suficiente su sentimiento ya. Y, más bien, muchas gracias por haberse tomado la molestia de llamarnos.

El agradecido debería ser yo…

4 comentarios

Archivado bajo general

4 Respuestas a “Cosas perdidas 2

  1. jasminee

    ME GUSTA LEERTE, ME DEJA EL SENTIMIENTO DE VER UNA PELICULA DE UN SR JAPONES Y SUS AVENTURAS COTIDIANAS

  2. 759

    Hola Jasminee,
    Muchas gracias por el comentario y esperemos que la “aventura” continúe.
    Saludos.

  3. panshipanshi

    Jajajaja!! QUE BIEN!! Tienes suerte!!
    Una vez se me quedó un maletín en el microbus y afortunadamente, mis datos estaban adentro en una agenda. Un niño llamó a mi casa y mis padres decidieron ir ellos a buscarlos (no fuera a ser una trampa o algo asi). Cuento corto, el niño se ganó la recompensa. En mi país no muchas personas devuelven las cosas…

    No sabía que había la obligación de pagar. Si fuera un japonés pobre, me dedicaría a devolver cosas, a ver si me ganaba unas monedas…

    Saludos!!

  4. 759

    Hola Panshipanshi,
    Así que en Chile, al menos tú has tenido esa suerte. Y lo de recompensa es algo legal aquí pero…, bueno, a veces es un poco complicado: en mi caso, por ejemplo, hubiera sido ridículo concertar una cita con la persona para tan solo entregarle una monedita o una latita de Coca Coca (lo que hubiera sido el valor reglamentado de la recompensa, considerando que en realidad mi carnet no tenía valor, porque aún perdiendo físicamente mi carnet, yo seguía siendo el asegurado y la única pérdida económica hubiera sido el costo, mínimo, de reemisión de la tarjeta)…
    Gracias por el comentario.
    Saludos.

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