En un restaurante

Un sábado por la noche, estábamos yo, un amigo y su pareja cenando y charlando en un restaurante. No recuerdo de qué estábamos hablando pero quizá no importa, porque de un momento a otro no evitamos cambiar del tema de nuestra conversación, que ahora gira entorno a un gran cambio ambiental que acaba de producirse a nuestro alrededor.

No se trata de un asunto muy global, sino algo muy local y quizá momentáneo pero igual fuimos víctimas directas de su impacto, así que con todo respeto y modestia decidimos compartir este testimonio.

Pues bien, el hecho tiene que ver con la llegada de un grupo de unas 10 personas, que se instalaron en tres mesas cerca de la nuestra. Son todas mujeres, muy animadas y habladoras, que al toque lograron mandarnos, imaginariamente, de un tranquilo restaurante a una sala de pachinko o a un tren con decenas de chiquillos de primaria en su excursión. Si se tratara de un paseo escolar, sus maestros se encargarían de enseñarles a no hacer bulla en lugares públicos, o bien se levantaría algún pasajero impaciente a gritar: “¡Silencio!” pero, bueno, nosotros aquí no nos atrevemos.

De ahí es que nos olvidamos de otros temas, para pasar a hablar de la supuesta “ruidosidad femenina”. ¿Es un prejuicio o algo real?, ¿Es una tendencia local o universal?, etc. De ninguna manera pretendemos caer en una generalización indebida pero concretamente estamos ante un caso, y nuestra amiga, siendo ella misma una japonesa, nos cuenta una impresión suya de que muchas japonesas son de verdad habladoras, mientras que sus pares varones más tienden a volverse habladores-ruidosos con la ayuda del alcohol.

Para comprender mejor el tema, les presentamos un modesto y parcial plano del lugar de los hechos:

donde no deja de llamarnos la atención la parte marcada con el color amarillo, y es que esa mesa con tres mujeres… resulta ser una representación exacta del ideograma chino utilizado para escribir la palabra japonesa “kashimashii” (ruidosa) y que también nos hace recordar el dicho japonés “Onna sannin yoreba kashimashii”.

Y a ver… si tres mujeres son ruidosas, ¿cómo sería la situación cuando no son tres sino una decena de mujeres juntas?  ¿Serían súper kashimashii?

Pues es lo que presenciamos aquella noche… 

Bueno, reiteramos aquí que no pretendemos hablar mal de nada ni nadie. Nosotros de todas maneras la pasamos muy bien, o incluso mejor, descubriendo lo interesante que es el mundo de los ideogramas chinos. Yo en realidad no soy partidario del uso de ideogramas chinos en japonés (leer algunos de mis motivos para decirlo, aquí) pero he de admitir que a veces es divertido jugar con los kanji…


8 comentarios

Archivado bajo general, japón, lingüística

8 Respuestas a “En un restaurante

  1. panshipanshi

    Jajajajaja!!
    Yo soy mujer y creo que es verdad, somos ruidosas.
    En mi oficina hay puras mujeres y mi sección trabaja cerca de la cocina así que se siente el ruido descomunal de todas las mujeres que ahí se reúnen en el coffee break. Una vez el mismísimo jefe las reprendió a todas porque ya se estaban riendo muy fuerte. Eso fue muy divertido!!
    Aunque sabes, se generó una situación muy particular. Resulta que durante meses estuvieron haciendo muchos arreglos en una habitación contigua, cuya puerta sólo estaba “tapada” por una delgada tabla de madera aglomerada.
    Durante un mes, todos los días, los maestros llegaban y se ponían a hablar de todo y nada (Aquí “maestro” también es sinónimo de obrero o persona que se dedica a instalación o reparación de cosas). El mejor descubrimiento fue que estos maestros eran terriblemente chismosos y desinhibidos (a veces cantaban a voz de cuello, bromeaban, se decían palabrotas unos a otros…). Jamás sospechaban que del otro lado de la pared, las mujeres estábamos escuchándolos (en realidad, hablaban TAN FUERTE que era inevitable escucharlos). Una vez dijeron un chiste tan bueno, que tuve que ir a reírme a la cocina, por respeto a los que estaban en el trabajo.

    Conclusión: No podría decir que los hombres son taaan distintos de las mujeres en ese sentido. Quizás varía de cultura en cultura. Los maestros por lo general son muy desinhibidos, no se bien porqué, pero suelen gritarles cosas a las mujeres cuando pasan cerca de una construcción (piropos, generalmente, cuando la mujer está guapa). Cuando se juntan, son tan ruidosos como las mujeres.

    Muchos saludos!!

  2. Pablo Jiménez

    Hola 759:

    ¡El ideograma está excelente! Me recuerda aquellos ideogramas antiguos que uno encuentra de vez en cuando. Podría extrapolarse para un bosque súper denso o cosas así, ¡jajajaja!

    Sobre el ruido según el género de la persona, yo diría que no hay una correlación concluyente. Mujeres y hombres son parlanchines más por formación (o deformación) cultural que por ser de un determinado sexo.

    Te envío un gran saludo.

  3. Yo creo que es más cuestión cultural que de sexo. Mi pareja y sus amigos varones son unos escandalosos, cuando nos juntamos todos hay veces en los que hay que pedirles por favor que no se emocionen tanto, porque no nos oímos ni los pensamientos :p Otras veces, por aquello de la igualdad de sexos, somos nosotras las que elevamos el volumen sin darnos cuenta :p

  4. 759

    Hola panshipanshi,
    Me parece muy divertido lo de tus vecinos obreros, que me hace recordar otro dicho japonés “Kabe ni mimi ari…”. Así que siempre hay que tener cuidado, ¿no?
    Gracias por el comentario. Saludos.

    Hola Pablo Jiménez,
    Bueno, la conversación en el restaurante continuó un poco más sobre eso, sobre los ideogramas chinos y, en realidad, eso, más allá de lo de mujeres, fue lo divertido de la noche. Así que algún día podría continuar escribiendo sobre algunas cositas más sobre los graciosos kanjis.
    Gracias por el comentario. Saludos.

    Hola Leydhen,
    Creo que tienes razón, y para hablar de la diferencia debe haber muchos más factores. Pero de todas maneras, es que aquella noche, en aquel caso en particuar, nos pareció bien gracioso el kanji tan ilustrativo… (Y sería interesante averiguar si habrá también un kanji de “tres hombres”, que no se sabe qué significado podría tener).
    Gracias por el comentario. Saludos.

  5. Yo creo que la edad también debe ser una de las razones, porque el kanji “kashimashii” me parece que se refiere a las “obasan”:mrgreen:
    Saludos de una “obasan”😛

  6. 759

    Hola Nora,
    Podría ser. Bueno, la próxima vez observaré no solo el sexo sino la edad de los comensales, para así tener más datos.
    Saludos.

  7. Muy divertido lo de las súperkashimashii, me he reído a carcajadas jajaja…

  8. 759

    Hola Julián,
    Gracias por el comentario.

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