La soja

Si me dijeran que identificara el olor que más impregnó mi infancia, mi respuesta podría ser aquel olor que respiré todas las mañanas y tardes durante los seis años de mi época de primaria. El particular olor del vapor que expedía aquel instalación que existía, y aún existe, en la cuadra contigua a la escuela, por donde, además del olor, había otra particularidad que eran los “granos” de color amarillento desparramados en cierta cantidad en el suelo, como si se tratara de gravillas mal repartidas. Nunca le presté demasiada atención y más bien lo tomaba como cualquier hecho… y ya no tengo la menor idea de cuándo supe que era una fábrica de esa rara comida japonesa, fanáticamente amada por algunos pero no reconocida como “comida para humanos” por otros (sobre todo por los del oeste de Japón), pero con numerosas propiedades beneficiosas para la salud (fortalecer los huesos, prevenir arteriosclerosis, reducir las bacterias malas y aumentar las buenas en el intestino, etc., aunque por otra parte está contraindicada para quienes están tomando cierto medicamento como Warfania) o, en fin, Nattô. No soy muy amigo ni enemigo de esta tradicional comida japonesa pero lo más cierto es que es muy pero muy útil para las personas tan abandonadas que ni se toman la molestia de cocinar, pues teniendo un paquete de nattô, ya se puede formar un mínimo menú sin hacer nada más que cocer una porción de arroz blanco.

Décadas después, ya no ando por esa zona de olor a nattô, pero en su lugar ocurre que ahora, cada mañana y tarde paso frente a una tienda de otra comida elaborada de la misma materia prima: Tôfu, esa comida conocida por algunos como “queso de soja”, tan frágil que requiere años de entrenamiento para sostenerla con palillos, pero su sola presencia podría animar grandemente aquel modestísimo desayuno, almuerzo o cena de arroz con nattô.

En caso de tomar el tôfu crudo, al menos habría que echarle salsa de soja, conocida como siyáu o sillao en algún país latino, variante muy posiblemente de su nombre original en japonés: shôyu. En otro caso, también es bastante popular agregar tôfu como ingrediente más de sopa de miso, cuya preparación no requiere de demasiado esfuerzo, ya que, para no complicarlas cosas, incluso existen paquetes de sopa de miso instantánea. Bueno, en caso de optar por preparar una sopa de miso, no sería una mala idea agregar también aburaage (una especie de tôfu frito) delgado cortado en pequeños trozos…

Y, en fin, en lugar de seguir citando más y más alimentos típicos de aquí, como kinako, okara, etc., simplemente comentar que aquí es realmente impresionante la variedad de alimentos procesados que se elaboran de los mismos granos, la SOJA.

7 comentarios

Archivado bajo comidas, japón

7 Respuestas a “La soja

  1. panshipanshi

    Soya! mi novio y yo la adoramos. No hay verduras salteadas sin una rica dosis de soya. Aquí hay de todos los precios y calidades (gruesas, delgadas, con poco sodio, etc). Eso si, una vez compramos un botellón de soya koreana y no era lo mismo, honestamente la encontramos mala. Quizás la salsa de soya que comemos aquí no es la misma que en oriente. Al menos en los restaurantes chinos todas saben igual.
    Una vez, hace muchos años, me invitaron a comer en un restaurante japonés cuando era una novedad en Chile. Probé en esa oportunidad la sopa de miso… y me supo TAN rara, que no me gustó. Creo que tenía tofu, pero el tofu no era lo malo, era un sabor que para mi en esa época resultaba completamente desconocido. Ahora, le daría otra oportunidad.
    Te gusta el natto, 759? dicen que lo aman o lo odian, no hay términos medios con el natto. Algunos dicen que huele a pie… alguien podría preguntarse cómo es que te comes algo que apesta, pero pensemos: el jurel (pescado), las anchoas (otro pescado), la jibia (es un calamar), el cochayuyo (una alga marina), las habas (semillas), el queso, el yoghurt natural APESTAN, pero son ricos y sanos. Se me imagina de hecho que el natto es como el yoghurt natural, ese que se deja fermentando y tiene una textura babosa.
    Has comido DURIAN alguna vez?

  2. Pablo Jiménez

    Panshi:

    Yo no me limitaría a *el* queso, considerando todas las variedades (tanto normales como *raritas*) que hay disponibles. Hay unos quesos agusanados que son un manjar exclusivísimo (según los fanáticos del queso). Digamos que mucha de la alimentación tiene demasiado de gusto adquirido. Hay platos y alimentos que en Chile ya no son tan populares como antes: el queso de cabeza (una delicia), la lengua de vacuno (sandwich de lengua, ¡guau!), el caldo de pata, los callitos/guatitas a la jardinera (¡ñam!), etc. Y son exquisitos, pero no a todos les agradan.

    Un gran saludo a todos🙂

    • panshipanshi

      Hola Pablo:

      Cuando se habla de “el cine”, no se habla de una película en particular, sino de todo el género. Apliqué este mismo criterio a “el queso”.
      Los callos o guatitas apestan horrible! había olvidado ese ejemplo! gracias.

      Saludos!

  3. ¡Ay, la soja! Nosotros tenemos una garrafa de 2 litros de salsa de soja en la nevera, así que ya puedes hacerte una idea de lo que nos gusta XDDDD Me declaro también fan de los brotes de soja tiernos (hasta he pensado en hacerme con una germinadora para poder tener mis propios brotes :p ), de la sopa de miso (mi gran trauma es que, en el supermercado chino en el que solemos abastecernos de todo tipo de especialidades chinas y japonesas, no hay sobrecitos de sopa de miso instantánea ) y hasta he probado el natto (no estoy muy segura de mi veredicto :p).

    Sin embargo no soporto el tofu :S Ni la leche de soja, que tan famosa se ha hecho en este país.

    En fin, para gustos los colores :p

  4. 759

    Hola Panshipanshi,
    ¿Me gusta el nattô? Digamos que el nattô para mí podría ser lo que es para los gatos la comida seca de felinos. (Los gatos la aceptan sin demasiado gusto si es que no hay otro tipo de comida… Y es así mi caso. No es que me guste mucho pero, en fin, es comestible. Bueno, no habría que generalizar las cosas, pero he tenido experiencias de tener gatos así, que luego de saber que existen alimentos más deliciosos, ya no quisieron su “comida de gatos”…)
    Y ¿Durian? Bueno, sí he escuchado su fama de ser rico pero pésimamente maloliente… pero por (buena o mala) suerte no he tenido la oportunidad de probarlo todavía.
    Bueno, gracias por el comentario y que sigas disfrutando de la soya… Saludos.

    Hola Pablo Jiménez,
    La vedad es que de la cocina chilena no he probado mucho… y prácticamente nada de lo que mencionas… Bueno, la lengua de vacuno es un plato más o menos popular e incluso hay ciudades conocidas por esa comida también (Sendai). De todas maneras, lo cierto es que hay ciertos tipos de comidas que son amados por algunos y odiados por otros….
    Gracias por el comentario, y saludos.

    Hola Leydhen,
    Una garrafa de dos litros… parecería de uso industrial, o es que aquí solemos usar botellas de un litro y yo no he visto envases más grandes. Ya veo que eres una buena amante de soja, que espero sigas disfrutando. Bueno, yo algunas vez, muy de niño, recuerdo que estaba tomando leche de soya pero la verdad es que tiene algo particular y a mí me gustaba más la leche de vaca. De tôfu, bueno, es curioso pero sí, cada uno con su gusto, ¿no?
    Gracias por el comentario, y saludos.

  5. A mí lo único que no me gusta es la leche de soja, lo demás me gusta mucho, bueno … el nattô un poquito, nada más😛
    Un saludo.

  6. 759

    Hola Nora,
    Yo tomaba lecho de soja cuando era niño, pero hace tiempo que no…Ahora no sé si me gustará o no.
    Saludos.

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