Expectativas gastronómicas

– Yo comeré y beberé de todo.– Estaré encantado de comer cosas del Perú, después de tanto tiempo.
Yuka…, perdón, digo yuca frita…
Papa rellena. Claro que no podemos dejar de probarla los que somos papa (léase papás)… Tampoco dejaré de probar la Inca Kola.
– Pues, yo también pensaba pedir yuca…

Comentarios que circulan entre un grupo de compañeros de trabajo desde hace tres días, luego del primer mensaje de un chico que nos propuso que un día vayamos a ir a cenar juntos y que para eso nos recomendaran restaurantes interesantes cerca de la oficina. Adjunto a la propuesta llegaba un archivo anexo como primera opción, que al parecer les encantó a todos. La decisión (de cenar ahí) fue unánime y ni se necesitó una votación, por lo que se procedió a realizar una encuesta para fijar la fecha, para la que se habilitó una especie de encuesta virtual donde los participantes podían marcar sus fechas preferidas en un formulario especificado, para así elegir una fecha en que pudieran asistir el mayor número de personas. El procedimiento sería el mismo que se utilizaría para programar una reunión de trabajo, por ejemplo, pero cabría destacar la rapidez en la toma de decisión esta vez, tan solo en una hora o dos y listo, mientras que una encuesta puede tardar días o hasta semanas en completarse si se trata de otros asuntos más aburridos. Y es que esta vez el interés del público era mayor.

En la encuesta había un espacio para comentarios libres, donde una chica dijo:

– Quiero comer empanadas.

Bueno, aquí tenemos que tomar en cuenta que vamos a ir a un restaurante de ésos donde yo estoy acostumbrado a preguntar primero la disponibilidad del plato deseado y después pedirlo, porque aquí el hecho de que en la carta figure tal o cual plato no garantiza que lo tengan hoy. Incluso me pasó esto alguna vez en otro restaurante:

– ¿Tienen estofado de pollo?
– Sí, lo tenemos.
– Ya. Entonces, un estofado de pollo, por favor.
– Sí, señor.
Desaparece el camarero y
Vuelve a aparecer 10 ó 15 minutos más tarde, para decirme:
– Disculpe señor, hoy no tenemos estofado de pollo.

Hasta cierto punto (no en exceso) me divierte pasar estas y otras experiencias y así reconocer que hay partes del mundo donde las cosas no funcionan de la misma manera que en Japón. La verdad es que para mí estos restaurantes “no demasiado formales” son lugares ideales donde, sin viajar lejos, puedo sentirme como en Sudamérica y por eso me gustan… pero, bueno, para llevar ahí a mis compañeros japoneses, sería mejor que no faltaran los platos solicitados, así que les pido que me avisen de antemano si hay platos en específico que les llamen la atención.

Bueno, los pre-pedidos recibidos son más bien chistosos, como el papá que quiere papa, o el chico que pide yuca para bromear con una chica que va a ir con nosotros, que corresponde al nombre de Yuka, etc. Y es así porque, al no saber casi nada sobre la comida peruana, les resulta difícil o imposible hacer pedidos muy serios…., a pesar de lo cual, algo que está garantizado es que la van a pasar muy bien, y por el momento solo nos queda esperar.

A ver, qué estaré escribiendo aquí dentro de tres semanas…

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3 comentarios

Archivado bajo comidas

3 Respuestas a “Expectativas gastronómicas

  1. Waa, cuánta organización. :O No conocía a nadie que se organizara de esa manera tan eficiente para programar una salida a comer. 😀 Aunque tampoco es como que conozca demasiada gente que guste de salir a comer y yo misma no salgo casi nunca a ninguna parte. xD

    En todo caso, eso de pedir un plato y que, unos minutos después, vengan a decirte que, en realidad, no lo tienen, es taaaaan típico. xD Muchas veces me ha pasado que, por ejemplo, pasamos con mi familia a tomarnos un jugo y comernos un sandwich o un pastel, preguntamos “¿Le queda strudel de manzana?” y nos dicen que sí… O peor, le preguntamos “¿Qué tortas/jugos tiene?”, nos dan una lista de las opciones, pedimos una de ellas… Y al ratito vuelven a decir: “¿Sabe qué? En realidad no nos quedaba [insertar aquí mi pedido]”. xD En mi caso, que me gustan re-pocas cosas y que soy más bien mañosa para comer, que me digan que no les queda de lo que pedí – que suele ser casi lo único que me gustaba del menú ofrecido -, es haaaaarto latero. 😛

    Pero bueno… Así funcionan las cosas por este lado del mundo. LOL.

    Besitos y suerte con tu panorama~

  2. Volver después de 10 ó 15 minutos para decirte que no lo tenían, no me parece bueno. Me gusta más el “sistema” japonés que te dicen que hay o no cuando uno entra o hace el pedido (creo que en la mayoría de los casos funciona así)
    Un cordial saludo.

  3. 759

    Hola Andrea,
    Esa parte de la organización puede ser más o menos normal aquí… Bueno, no sé cuál sería bueno, pero podría haber gente que prefiera hacer las cosas de una vez, sin tantos trámites ni coordinación.
    Y sobre lo que puede suceder en algunos restaurantes latinoamericanos, hay cosas no muy elogiables, pero si ésa es la realidad, bueno, hay que ir prevenidos, ¿no?
    Gracias por el comentario. Saludos.

    Hola Nora,
    No está bueno, pero es lo que sucedió al menos una vez. (Que sea la única vez, espero).
    Gracias por el comentario. Saludos.

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