Mi primera caja registradora

O, para ser más exacto, la mía no fue la caja misma sino la experiencia de lidiar con ella. Fue un día de ésos en que me convierto en un vendedor-ayudante de mis amigos de artesanías, donde la novedad esta vez era que no participábamos en un festival internacional en un parque al aire libre, sino que ocupábamos un puesto de venta dentro de un moderno y elegante centro comercia. Y como tal, teníamos que obedecer a tantas reglas y costumbres que regían en el establecimiento, y de ahí es que viene el uso de esta caja registradora que nos asignaban:


Antes de comenzar, me dieron unas instrucciones básicas sobre su uso, que, bueno, se podría decir que no debía resultar demasiado complicado. Veamos:

  1. (Atendiendo a cada cliente), ingresar el precio del artículo comprado (utilizando las teclas de números) seguido de su categoría (pulsando una de las cinco teclas especiales para eso, a las cuales teníamos asignadas las categorías de nuestros productos: Mates, Ocarinas, Tejidos, etc, etc.). Repetir esta operación hasta terminar de ingresar datos de todos los artículos comprados por el cliente.
  2. Habiendo ingresado los precios de todos los artículos comprados, pulsar la tecla de “SUMA”. En la pantalla aparece el monto total de la compra.
  3. Comunicar al cliente el monto total de su compra, y recibir el dinero correspondiente.
  4. Ingresar la cantidad del dinero recibido (utilizando las teclas de números), y luego pulsar la tecla grande de “Entrar”. En la pantalla aparece el monto para devolver, suena el timbre y sale el cajón.
  5. Guardar en el cajón el dinero recibido, y a la vez sacar el dinero para el vuelto, y cerrar el cajón. Entregar al cliente el vuelto junto con el recibo imprimido automáticamente durante las operaciones 1-4.

Digamos que es bastante fácil…. pero no tanto en realidad.

Y es que, primeramente, nuestros clientes no suelen comprar muchos ítems a la vez. Para una compra de solo un artículo o dos, la verdad es que no hace falta contar con una registradora ni calculadora para saber la suma de precios ni el vuelto. Basta tener una latita (una cajita de galleta…) donde depositar dinero, y hacer todos los cálculos mentalmente, tal como estamos acostumbrados a hacer en otras ocasiones. La caja registradora, que sería una necesidad en los supermercados (con clientes compran innumerables artículos a la vez…), no hace otra cosa que complicarnos la vida, y es ahí donde, al realizar para puro formalismo las operaciones cuyo resultado sabemos ya desde antes de tocar tecla alguna, nos olvidamos de pulsar el botón de “SUMA”, o de ingresar el monto de dinero recibido, etc. Y si tocamos una tecla equivocada, imagínense cómo se multiplica el fastidio, ya que de todas maneras tenemos que mantener siempre correctos los datos registrados en la registradora caja. Así que cada vez que fallamos en alguna operación, preguntamos cómo borrar los datos falsos, cómo volver a registrar los datos correctos y todo. O cuando algún cliente hace unas compras imprevisibles, recién preguntamos cómo atender… a ver qué se hace cuando se compra dos o tres unidades del mismo ítem, por ejemplo, ya que debería haber magia para no tener que ingresar los mismos números varias veces, ¿o no? ¿O cómo abrir el cajón solo para sacar más dinero, si equivocamente lo cierro antes de sacar suficiente dinero para el vuelto, etc.?

En fin, al manejar la bendita cajita registradora con tanto miedo e inseguridad, terminamos sintiéndonos como unos picapiedras repentinamente traídos a la modernidad…, (bueno, unos picapideras un poco descontentos de haberse quedado con esta “modernidad” a medias, pues, les hubiera gustado trasladarse a la última modernidad, donde seguro que se habrían sentido más cómodos y más a gusto, contando con el lector óptico de código de barras, por ejemplo, ya sin necesidad de lidiar con las numerosas teclas, y así definitivamente sin temor a fallar).

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11 comentarios

Archivado bajo artesanías, naderías

11 Respuestas a “Mi primera caja registradora

  1. Así que, ¿de vez en cuando sigues con las artesanías?

    El asunto de las cajas registradoras tiene mucha miga. Mira que andamos todos con los ordenadores a todas horas, pero cuando de pronto tenemos un aparatejo de esos delante, es cierto uno se siente de pronto como venido de la prehistoria. A mí me ha pasado en alguna ocasión, y más aun porque hay montones de registradoras diferentes y cada una funciona de distinta manera… ¡Para volverse loca, vamos!

    ¡Saludos!

  2. 759

    Hola Aran,
    Sea que ¿has tenido experiencias de ser cajera también? Bueno yo esta vez usé solo una registradora, y no para hablar de las diferencias todavía, pero la próxima vez (si la hubiera) espero que me toque un modelo más moderno y que requiera menos operación con teclas, para no volverme tan loco…
    Gracias por el comentario. Saludos.

  3. Margo

    Hola 759!!

    Vaya lio con las registradoras,no?
    Yo no suelo trabajar con ellas, mi puesto no lo requiere, pero si me toca, manual en mano, arreglar algunos de los problemas que pueden surgir cuando algun compañero/a se equivoca tocando la tecla que no es. Tenemos solo tres registradoras pero todas son modelos diferentes y cada una de ellas tiene su modo de uso y su forma de arreglarse. En alguna ocasion se han puesto a pitar como locas, parece que se hayan averiado para siempre, pero en la mayoria de los casos le introduces un codigo mediante las teclas y ya esta!
    Y sino le haces un reset y sino…la tiras por el balcon.
    Espero que, a pesar de las dificultades con la maquinita, la venta se os diera muy bien.
    Que pases un feliz fin de semana!
    Margo.

  4. 759

    Hola Margo,
    Sea que de todas maneras trabajas en una oficina donde hay cajas registradoras.. Bueno, creo que son máquinas bien útiles para operadoras bien entrenadas, pero quizá no fue el caso nuestro.. Y lo peor es que siendo unos “inquilinos” con la caja prestado durante un corto periodo, no teníamos la opción de “reset” ni “tirarla por el balcón”. (hubiera sido divertido, pero no nos atrevimos..)
    Gracias por el comentario, y feliz semana.

  5. Cerca de mi casa, hay tiendas pequeñas que usan esas registradoras 🙂
    Un saludo.

  6. 759

    Hola Nora,
    Cerca de mi casa… bueno, la verdad es que no me he fijado. Es que siempre entro a tiendas “grandes” o “convenientes” que usan cajas más modernas..
    Gracias por el comentario, y Saludos

  7. Paola

    Oola pues yo trabajo como cajera,
    pero no saben! es un gran lio manejarla
    y luego si te equivocas con los cambios
    y ya cerrast el cajon. . . todo un martirio
    y mas si el cajon te mide el tiempo para entregar cambio
    ash. . .bueno saludos. .

  8. 759

    Hola Paola,
    Sí, es un gran lío usar estos aparatos, que a veces no son muy flexibles y no perdonan fácilmente nuestros errores de operación…
    Pero, bueno, espero que te vaya bien en tu trabajo.
    Y gracias por la visita y comentario.
    Saludos.

  9. Yo empiezo de cajera y estoy asustada pero nada ai imposible y siempre está bueno aprender

    Que nerviossss!!!

  10. 759

    Hola “Yo empiezo…”
    Muchas gracias por el comentario y sí, creo que siempre es bueno aprender.
    Saludos y suerte.

  11. antonia

    me gustaria que alguien me enseñe por favor a usar una caja rejistradora para hacer una venta con tarjeta bancaria plis paso apaso

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