Archivo mensual: enero 2009

Nº 40

Al entrar a un santuario shintoísta, lo primero que hace el visitante es lavarse las manos y la boca con agua, una manera de purificación muy simplificada en sustitución de la ablución más auténtica donde uno se metía completamente en el agua del río, lago o mar.. Y cuando llega el turno de dirigirse al dios, el rito sería hacer sonar los cascabeles colgados en el techo y echar la ofrenda a la alcancía, hacer dos reverencias, batir las manos dos veces, y hacer una reverencia más… Lo de cascabeles es para hacer saber al dios la presencia de uno, una manera también simplificada de presentarse ante el dios cuando antiguamente se ofrecían danzas de sacerdotisas en vez del llamado con cascabeles. Y se podría decir que dentro de esta serie de simplificaciones está el omikuji, que originalmente eran palabras de dios pronunciadas por medio del sacerdote en una sesión de oración y no unos papelitos impresos que se venden actualmente como si fueran fichas de rifas… Bueno, dicen que la religiosidad y las deidades japonesas son muy flexibles y no insisten demasiado en las formas, si es que hay un poco de voluntad para creer.

Y para seguir hablando del omikuji, ahí también parece ser que lo importante es la voluntad de cada uno, porque, aunque las palabras sean las mismas, su interpretación puede variar. Con sus típicos signos de daikichi (gran bendición), chûkichi (mediana bendición), shôkichi (pequeña bendición), kichi (bendición), suekichi (casi bendición), kyô (maldición), daikyô (gran maldición), su orden varía de acuerdo a cada santuario, pudiendo ser que el kichi sea el segundo mejor (después del daikichi) en un santuario pero el penúltimo (entre el shôkichi y el suekichi) de los kichi en otro santuario, etc. O, si no sacas el daikichi, no tienes que decepcionarte, porque el hecho de que no estés en lo mejor hoy, deja abierta la posibilidad de que tu suerte vaya subiendo luego, mientras que si sacas el daikichi ahora, en adelante no te queda más que mantener tu suerte actual o caer…

De todas maneras, aquí va mi suerte para este año:

Nº 40

Paseando por ahí,
bajo mis mangas ondean

flores de lespedeza blanca,
cuyo aroma se percibe bajo sombra
de una noche de luna

KICHI

Se te recomienda considerar la época, no tardar en corregir tu rumbo y avanzar.  Si cooperas con la gente, sucederán cosas buenas.  Mas, si a sabiendas vas por el mal camino, te irá mal. Ten cuidado.

  • Deseos: Si actúas con rapidez, contarás con la ayuda de los demás y se te cumplirán.
  • Personas esperadas: Algunas personas no vendrán.
  • Cosas perdidas: Difícilmente las recuperarás.
  • Viajes: Sin inconvenientes.
  • Negocios: Tendrás ganancias, pero no muchas.
  • Estudios: Si te esfuerzas, te irá bien.
  • Divisas: Si actúas, ganarás.
  • Litigios: Ganarás. Estáte tranquilo.
  • Amores: Felicidad en el futuro.
  • Mudanzas: Conveniente. Tu dirección de suerte será hacia el este.
  • Partos: Quédate tranquilo. Partos sin complicaciones.
  • Enfermedades: Te curarás si tienes una voluntad firme.


Para creer o no creer…

Anuncios

9 comentarios

Archivado bajo costumbres, creencias, japón

Año Nuevo

vacas

Una vez, en un viaje, encontré dos vacas que curiosamente se llamaban Esperanza y Tormenta. Al acordarme de estos dos animales juntos, ahora se me ocurre pensar que si bien estamos en una situación socio-económica bastante tormentosa, también debe estar presente la esperanza, que es lo último que se pierde. Se supone que el 2009 es el “año de la vaca”, y entonces, bueno, ojalá con esperanza podamos procurar alimentar a nuestras vacas, para que no sean tan flacas… y por un año un poco mejor…

¡Feliz Año 2009 para todos!

10 comentarios

Archivado bajo general