Archivo diario: 7 diciembre, 2007

Santitos y Ema

 ema

Santitos de María Amparo Escandón es una novela mexicana, también llevada a la pantalla grande, que narra la historia de una mujer viuda que emprende un viaje en busca de su hija perdida. La protagonista, devota de San Judas Tadeo, lleva además un altar con todos sus santitos para rezarle a cada uno de los santos de acuerdo a la ocasión y/o necesidades, ya sea para casos desesperados, para gente perdida, para rescate de violencia… y hasta para protección de inmigrantes ilegales….

Con tantos santos, me intriga saber si acaso el catolicismo es una religión politeísta, a lo que una respuesta que encontré en algún libro es que no, porque los santos no son dioses; A pesar de las obras y milagros realizados, los santos no dejan de ser personas, ni conceden las peticiones, sino que actúan como una especie de mensajeros, que se encargan de trasmitirle las peticiones de las personas al Dios, único, y siempre es Dios el que hace su voluntad.

Pero, bueno, el que haya tantos santos con sus respectivas especialidades, me parece bien interesante y es que sucede algo muy parecido en Japón, donde las personas destacadas sí pueden convertirse en dioses después de su muerte, y también existen muchos dioses de diferentes especialidades, donde la gente acude a determinados dioses a pedir determinados deseos, como “salud de los familiares”, “buena relación de pareja”, “encontrar una pareja idónea”, etc. Recuerdo, por ejemplo, que cerca de mi oficina hay un templo jinja cuyo dios es para curar males de vista.

Ahora que se acerca la temporada de exámenes de ingreso a universidades y bachilleratos en Japón (enero-marzo), habrá muchos estudiantes que acuden al dios de estudios, Tenjin-sama (Señor Dios del Cielo, literalmente), que en vida fue Sugawara-no-Michizane, un estudioso aristócrata, poeta y político del siglo IX. Michizane ocupó importantes cargos bajo el Emperador de la época pero que por el resentimiento y envidia de sus rivales fue despojado del cargo y enviado a un lugar lejano de la entonces capital, Kioto. Después de su muerte, ocurren muchos desastres naturales y epidemias que afectan y matan a quienes habían sido sus rivales, hecho que es atribuido a la maldición de Michizane y para calmar su ira se llega a construir un templo para rendirle culto a Tenjin-sama. Este culto se difunde a todo el país, al principio como dios de desastres naturales, pero luego se convierte en dios de estudios, en memoria de lo estudioso que fuera Michizane en vida…

En los templos shintoístas, una manera de pedir deseos es comprar una tablilla de madera y colocarla en el lugar para tal fin. La tablilla es de forma pentagonal. Un lado está en blanco para que se escriba ahí los deseos, y en el otro lado está pintada una imagen de caballo, que es un sustituto del caballo real, animal que antiguamente se ofrendaba para que fuera vehículo de dioses.

Y …, que ¿quién es Ema, del título de esta entrada? Bueno, “Ema” no es una chica, sino la tablilla de madera, que se llama así por la imagen (“e” en japonés) de caballo (“uma”) aunque también hay ema de otros dibujos (como se ve en la foto)…

Anuncios

9 comentarios

Archivado bajo costumbres, creencias, japón