- ¿Quieres llevar mi can?
Me pregunta el amigo cuando, luego de una visita a su casa, llega la hora de que me vaya. A lo que a veces no contengo la tentación de contestarle:
- A ver, ¿dónde está tu can?
a sabiendas de que no tenemos ningún perro, sino las naranjas mandarinas conocidas aquí como mikan (que no debería pronunciarse “mi can”, ya que mikan es una palabra grave en japonés). Bueno, al comprobar en este momento que mikan no figura en el DRAE, considero que sería oportuno que, al menos, se incluyera “mandarina” en el vocabulario más básico y obligatorio para los estudiantes japoneses del idioma, dada la gran popularidad y consumo de la citada fruta en Japón y, por consiguiente, la enorme necesidad de los japoneses de hablar de mikan o mandarina incluso en español. Para hablar del placer durante el invierno de meterse en la mesa camilla para pasar ahí interminables horas comiendo cantidades de mandarinas compradas en cajas de a 20 kg o, sin volverse tan perezoso, para comentar que ya están o todavía no maduras las mandarinas del jardín de nuestros vecinos, por ejemplo… A ver, ¿qué tal?
Al lado de mikan que no es mi can, una fruta que parece no tener el problema de confusión por homofonía ni de la no aceptación en el diccionario es el kaki o caqui que así figura en el DRAE. Hay tantas casas que en su jardín tienen árboles de kaki, que al igual que mikan está en su temporada de cosecha en estos días. Bueno, en otras partes de Japón no sé, pero es así lo que observo en mi camino de casa al trabajo.
Si de kaki se habla, no dejo de recordar el popular cuento japonés “La batalla entre monos y cangrejos” (hacer clic en la imagen de cada página, y se puede leer la historia), o que en las series tipo Doraemon no faltan escenas en que pandillas de niños intentan robar kaki de los árboles de algún vecino… y esto también demostraría la popularidad de kaki entre muchos japoneses. Digo muchos japoneses (y no “todos…”) para evitar generalizaciones innecesarias, y en este caso es más concreto, porque yo mismo nunca como kaki. Desde que tengo memoria, jamás me ha apetecido probar ni un pedacito de kaki, y sigo rechazando toda invitación u oferta para comer kaki. Por qué será, ¿no?


5 comentarios
6 Noviembre, 2009 a las 8:53 pm
Hola 759!!!
A mi, con el kaki, me pasa lo mismo que a ti. Bueno, para ser sincera, hice el amago de probarlo cuando era niña y… no lo soporte!! No me gustó el sabor ni el olor y mucho menos la textura de esta fruta, aunque a mi madre le encantan, creo poder decir que es una de sus frutas preferidas, motivo por el cual, siempre ha habido caquis en casa durante la temporada.
Una de las frutas que también le gustan muchísimo a mi madre es la chirimoya, esta tampoco me gustaba pero, al contrario que con el kaki, me empeñe en probarla más a menudo hasta que llegó a gustarme.
Y de las mandarinas, que voy a decir! Esas no gustan a todos.
Feliz fin de semana!
Margo.
8 Noviembre, 2009 a las 4:00 am
Hola 759
Primera vez que escucho la historia del mono y el cangrejo,al final pobre mono,no sera por eso que no te gustan los kakis?jaja y las mandarinas que ricas que son y si no se tiene nada que hacer,metido en el kotatsu mucho mejor.
Pero que bien escribes el español,hasta me da verguenza escribirte,tengo una curiosidad, que tal lo hablas he leido que tienes amigos latinos,ellos que te dicen.
Saludos desde Hiroshima
10 Noviembre, 2009 a las 11:23 pm
Hola Margo,
Sea que en España también se come el kaki. Bueno, en caso mío no sé qué sucedió con esta fruta en mis tiempos inmemoriales… o si en realidad no sucedió nada, no sé, pero a veces hay cosas que preferimos no tocar, sin saber el por qué, ¿no?
Bueno, de otras frutas, yo he probado chirimoyas, maracuyás, lúcumas, tomates de árbol, naranjillas… etc, etc. (y el problema es que con tantas ricas frutas tropicales, a veces no recuerdo cuál era cuál…).
Feliz semana, y gracias por el comentario.
Hola JT,
El cuento del mono y el cangrejo es bien popular aquí, y los niños difícilmente crecen sin que alguna vez les cuenten esta historia, ya sea en la familia, jardín de infancia, primaria, etc. Bueno, la verdad es que yo no recuerdo cuándo fue la primera vez que me la contaron, ni desde cuándo comencé a rechazar el kaki, o si los dos hechos tendrán que ver entre sí…
Bueno, si vives en Hiroshima, creo que ahí es famoso el otro “kaki” (ostras), ¿verdad? Y es que estaba pensando que sobre el kaki también hubiera podido mencionar que en japonés el kaki (caqui), mejor se pronuncia agudo (caquí), porque de otra manera (“kaki” de pronunciación grave) sería ostras en japonés.
En cuanto a mis amigos latinos, bueno, a veces escribo mis experiencias con ellos, espero encuentres interesantes.
Muchas gracias por la visita y comentario. Saludos..
12 Noviembre, 2009 a las 5:05 pm
Hola 759
Si aqui es famoso el otro “kaki” pero lo es mas su okonomiyaki o hiroshimayaki que lo encuentras en cualquier sitio,que por cierto esta buenisimo
Saludos
14 Noviembre, 2009 a las 8:56 am
Hola JT,
Es cierto, y te cuento que yo estuve una vez en Hiroshima por motivo de trabajo, y entonces… la primera noche de mi estadía ahí me invitaron a comer Okonomiyaki, que como su nombre nombre indica, debe gustarle a todos, ¿no?
Gracias de nuevo por comentar. Y feliz fin de semana.