No sé cuándo escuché por primera vez la frase “terremotos, truenos, incendios, y papá” (“jishin kaminari kaji oyaji”), que vendría a ser el listado de las cosas (o desastres) más temidas por los japoneses, y que así sale en los diccionarios de refranes. Bueno, no se trata de una estadística ni resultado de una encuesta; es simplemente un refrán, que puede tener cierto aspecto de juego de palabras y de alegoría, y quizá no refleje muy estrictamente la realidad, pero a ver….
Creo que es bastante comprensible que los terremotos estén encabezando la lista, ya que estaría demás decir que Japón es un país bastante sísmico, con 1000-2000 terremotos (fuertes o leves) anualmente.
La verdad es que no sé si los truenos son tan temibles, o si están causando tanto daños como otros desastres citados. Supongo (solo supongo sin fundamento) que en realidad no llegan a causar tantos daños reales aunque sí aparentan ser bastante terribles sus estruendos y rayos, que espero no me alcancen nunca. Bueno, por una parte creo que los truenos son más temibles ahora que antes, porque en la antigüedad la gente no tenía que temer los apagones que, por lo cortos y momentáneos que sean, pueden hacer bastante daño a las computadoras y otros aparatos electrónicos, quema de los mismos aparatos por sobrecargas, etc.
Y los incendios, también es natural que estén en la lista, sobre todo en un país como Japón donde las casas y otras edificaciones son de madera y fácilmente se incendian. Históricamente ha habido varios incendios a gran escala, como éste, que podían devastar ciudades enteras, aparte de que también era típico que los castillos japoneses perdieran sus torres principales por incendios (como ocurrió con el castillo de Edo y muchos otros castillos)..
Y el papá… debe ser el más curioso del listado. Se podría pensar en su autoridad, máxima, que ejercía en las familias, aunque seguramente se va debilitando últimamente. Para curiosidad, una fuerte reprimenda del papá es también denominada “trueno”, y se dice “Me cayó el trueno de mi papá”, etc.
Bueno, al investigar un poco las cosas, parece ser que esto de “papá” (“oyaji”) era originalmente “fuertes vientos, o tifones” (“ooyamaji”, palabra que casi nunca escucho) que luego fue acortado y confundido con “papá”, como se puede leer aquí (discurso de un embajador japonés sobre prevención de desastres, ver el tercer párrafo), con que el listado original podría haber sido “terremotos, truenos, incendios, y tifones”. Quizá sea cierto y más lógico, pero la verdad es que resulta más gracioso decir “…. papá” que “… tifones”.
4 comentarios
9 Julio, 2009 a las 6:08 pm
¡Qué curioso! Yo recuerdo perfectamente las imágenes de los incendios que arrasaron Kobe después del terremoto. Allí supongo que se juntó un nefasto 2×1, pero tengo esas imágenes en la memoria junto con otras muchas que hubiera preferido no recordar (¿porqué se recuerdan mejor las tristezas que las alegrías?).
Ahora, aunque la inclusión de papá dentro de la lista de cosas terrible haya sido fruto de una confusión, al menos a los ojos de un niño no deja de ser cierto. De acuerdo que la mamá (al menos en mi experiencia como niña) era la que bregaba con nosotros un día sí y otro también, y a la larga era la más propensa al azote (y al lanzamiento de zapatilla, siempre con temible puntería, la mía las lanzaba de tal forma que parecía que estaba teledirigida y doblaba esquinas XDD), era la mera mención del “Se lo voy a decir a tu padre” y ya estabas acongojada todo el día ^______^
Saludos.
11 Julio, 2009 a las 11:18 am
Hola Leydhen,
Bueno, para los protagonistas de la historia debe haber sido bien terrible, pero para los espectadores.. qué admirable la puntería de las zapatillas teledirigidas.. Yo para bien o para mal no he vivido esa experiencia pero creo que ésas y otras escenas (podría también ser “volcadura de la mesa”, por ejemplo) son infaltables para ciertas series de televisión (novelas y dibujos animados), sobre todo las ambientadas en décadas pasadas.
Gracias por el comentario, y feliz fin de semana
24 Julio, 2009 a las 10:07 am
Yo creo que en la actualidad se debería cambiar por “me cayó el trueno de mi mamá” , no solo caen en los hijos … también en los papás
Saludos.
25 Julio, 2009 a las 9:51 am
Hola Nora,
Es cierto, y también pienso que en estos tiempos de crisis, aún más debe ser díficil que el papá mantenga su autoridad… Pero, bueno, ahora creo que en el listado deberían también aparecer las “lluvias guerrilleras” e inundaciones.
Gracias por el comentario. Saludos.