No es que me interesen demasiado los certámenes de belleza, y de hecho no sé quién es la actual Miss Japón ni cuándo y cómo la eligen, pero curiosamente llego a saber casi todos los años el nombre de la Miss de cierto país latinoamericano, y hasta termino viendo el video de su concurso a veces, no por interés personal mío sino por el del pueblo de ese país, donde no solo los programas faranduleros sino los noticieros decentes suelen cubrir ampliamente la selección de la reina de belleza cada año…
En la gran final del certamen participan 21 candidatas (de los 21 departamentos que conforman el país), y la conducción del show está a cargo de la presidenta de la empresa organizadora (que a su vez fue Miss en su momento) junto con dos invitados especiales: el burgomaestre de la capital nacional, donde se está celebrando el concurso, y una actriz de un país vecino con cierto dejo caribeño, quienes, tras un breve mensaje de apertura, van presentando a las 21 candidatas…. Bueno, tengo entendido que en los concursos de belleza se mide tanto la belleza externa como la interna, teóricamente, y ahí se podría hablar de la calidad humana, inteligencia, nivel cultural, y dentro de eso podría estar el saber hablar correctamente, quizá, y estos requisitos se podrían también exigir a los organizadores de tal evento, que no podrían ser personas cualesquiera…
Habrá que ser alguien bien raro para fijarse en un detalle tan insignificante, pero el hecho es que esos tres personajes que no son cualesquiera hablan de las veintiún (y no veintiuna) candidatas, y ocurre que ese alguien bien raro, y bien intrigado ahora, se toma la innecesaria molestia de realizar un breve estudio que consiste en una encuesta de una sola pregunta a muchos amigos hispanohablantes. La muy innecesaria investigación da un resultado contundente, donde todos (sí, todos) los informantes afirman que se dice “veintiún candidatas” y no “veintiuna candidatas”, así que no hay lugar a dudas en absoluto, lo cual, sin embargo, no termina de convencer al bien raro investigador porque, además de que nadie le había enseñado a hablar así (o “nadie lo había enseñado a hablar así” como diría Gabriel García Márquez, aunque este uso de lo en vez de le suene raro a la mayoría de los hispanohablantes), el Manual de Español Urgente (decimotercera edición) de la Agencia Efe dice en su página 64:
8.1.18. Manténgase bien la concordancia de un, una en los cardinales compuestos: veintiún países, veintiuna, treinta y una pesetas, etc., y no veintiún, treinta y un pesetas…
Bueno, sé que en cualquier idioma hay cierta brecha entre el habla común y la gramática supuestamente correcta, y que, además, muchos hablantes nativos no suelen saber de su gramática (ni yo tampoco de la de mi propio idioma), por lo que no sirve para mucho andar buscando respuestas a estas y otras dudas lingüísticas. Y mis curiosidades son solamente para matar tiempo (o, si algún día me pusiera a estudiar más en serio, entonces sí desearía que mi pobre profesor supiera darme todas las explicaciones, pero por ahora…). De todas maneras, para seguir un poquito más con mi inútil duda, abro el Diccionario de la Real Academia Española (justo tengo la 21ª edición…) y encuentro precisamente una entrada para veintiuna. A ver…
veintiuna. f. Juego de naipes, o de dados, en que gana el que hace 21 puntos o se acerca más a ellos sin pasar.
Bah, ya sabía que de DRAE no se podía esperar mucha ayuda.


