Creo haber escuchado un sonido. Se habrá caído algo, quizá. Miro por donde acaba de pasar una bicicleta. Tras dudar un rato me acerco más a la zona sospechosa y encuentro una carterita de cuero. La recojo y veo que dentro lleva una tarjeta PASMO commuter pass y unos boletos usados. Bueno, sucede esto, a mitad de camino desde la estación de tren hacia mi casa. Estoy cansado y no me apetece hacer una caminata de más, así que por ahora me llevo la billetera a casa.
A la mañana siguiente, salgo de casa un poco más temprano de lo habitual, para pasar por la caseta de policía que está al lado de la estación.
Me atiende un oficial, quien revisa el contenido del objeto que le entrego, toma mis datos y anota la hora y lugar del suceso. Luego me sugiere renunciar a mi derecho a reclamar la recompensa en caso de que aparezca la propietaria de la cartera, porque, aunque teóricamente podría yo recibir una gratificación (equivalente a un 5-20% del valor del objeto recuperado), en este caso sería muy poco (dado lo poco valioso de lo que recogí) y quizá no conviene tener que hacer no sé qué trámites para recibir poca cosa. Acepto la recomendación y firmo un papel, constatando mi pequeña renuncia. La siguiente pregunta que me hace el policía es: Si le damos a la propietaria (en caso de que se presente, obviamente) mis datos para que me pueda dar las gracias…. Bueno, a mí me interesaría saber si la cartera ha vuelto a manos de su dueña o no, pero no es una necesidad tan grande, así que, para no complicar las cosas, le respondo que no hace falta. Y es todo. Salgo de la caseta policial y me dirijo al trabajo….
Fue así mi tercera experiencia de recoger carteras perdidas. La primera vez, bueno, confieso que no la recogí en realidad. Recuerdo que contenía un registro de conductor y no sé qué más tarjetas y billetes, pero me dio no sé qué pereza o miedo, y dejé la cosa así no más. Fue cuando era estudiante de secundaria. La segunda vez fue dentro del vagón de subte, y esta vez sí la recogí y entregué a la oficina de la estación, y sé que la cartera volvió a su dueño. Y ahora… bueno, lo cierto es que la dueña del PASMO, lo encuentre o no, no va sufrir mucha pérdida, porque en caso de no encontrarlo puede pedir la invalidación de su PASMO extraviado y re-emisión de uno nuevo (solo para el PASMO registrado o de tipo commuter pass, como en este caso). Así que no hay que hacer mucho problema con estas cosas. En realidad, podría ser mucho más grave perder un paraguas que un PASMO.
Y eso sí. Sucedió hace unos meses, que salí de casa con mi paraguas, viajé en tren y bajé… para luego darme cuenta de que andaba con las manos vacías. Al día siguiente fui a la oficina de la estación a preguntar.. y no lo encontré. Me enseñaron varios paraguas recogidos en tren pero el mío no estaba. Fue un paraguas de buena calidad, resistente, y por eso un poco caro, y me da pena haberlo perdido. Y ahora, sin volver a animarme a comprar un buen paraguas, ando con el de vinilo de 100 yenes, en esta temporada llamada tsuyu de lluvias que no sé cuándo terminará…
3 comentarios
12 Junio, 2008 a las 12:24 am
Yo también perdí un paraguas bastante caro en un taxi, y no sé por qué los paraguas de 100 yenes nunca los pierdo

Tengo varias experiencias de “cosas perdidas” en Argentina y en Japón… temas para una nueva entrada
Un saludo.
12 Junio, 2008 a las 12:52 am
Uy, en España en general se sigue la máxima de “quién lo encuentra se lo queda”. Hay oficinas de Objetos Perdidos, pero si te digo la verdad no sé dónde está la de mi ciudad.
En ese caso, el civismo japonés me parece mucho más deseable. Aunque los paraguas de buena calidad no se devuelvan ^___________^
12 Junio, 2008 a las 10:08 pm
Hola Nora,
Eso de los paraguas de 100 yenes me hace recordar la pregunta que se hacía alguien: ¿Por qué siempre hay alguien que me contesta, cuando llamo a un número equivocado?
Bueno, muchas gracias por volver a visitarme. Espero que te encuentres bien, de salud y de ánimo, y (aunque un poquito temprano para decirlo) que pases un feliz finde.
Hola Leydhen,
Bueno, yo por suerte no he tenido experiencia de perder cosas en España, así que no sé cómo andan las cosas en España, pero si es que esas oficinas que mencionas no están funcionando bien, esperemos que empiecen a funcionar como deberían… Y aquí sigo esperando que aparezca mi paraguas…
Gracias por comentar, y Saludos