Todavía no había visitas cuando llegué hace unas horas pero ahora, este apartamento, convertido en una auténtica discoteca, está repleto de gente. Yo conozco a los anfitriones y a unos amigos, pero los demás son personas desconocidas para mí, que conversan, comen, beben y bailan alegremente, o más bien “ruidosamente” para algunos…
Bueno, es una de [...]