Paseo de mascotas

18 Julio, 2008

Si se me ocurre contar algo...

En mi trayecto entre casa y trabajo, ayer me crucé con 14 personas que andaban con su(s) perro(s): Una persona paseaba a dos perros, y las demás personas, a un perro cada una. Todos (los perros) andaban desnudos, y todos andaban con sus propios pies. Bueno, la desnudez se deberá seguramente a este calor que está haciendo, y sería mucho más interesante hacer este conteo en otras épocas del año, donde realmente no sé cuál sería la mayoría, los perros vestidos o desnudos. Y acerca de la caminata por sus propios pies, quizá sea una observación de más, inútil, pero se podría agregar que, si bien esta vez no, en otras ocasiones he visto bastantes personas pasear cargando a su perro como si se tratara de un bebe, e incluso una pareja que llevaba a su perro en su cochecito… Bueno, fue por una única vez que vi un cochecito canino en acción, y me puse a pensar para qué podría servir un paseo así…pero, bueno, creo que los amos dispuestos a comprar un cochecito para su perro, seguramente podrían pagar gimnasio para mascotas o lo que sea, así que no habrá que preocuparse….

Lo que noto ahora es que, mientras que tanta gente saca a pasear a sus perros, rara vez encuentro a personas que hagan lo mismo con sus gatos. Y esto, podría parecer una duda rara, pero la verdad es que no. Un día conversando con unos amigos, alguien me afirma que sí hay gente que sale a pasear con sus gatos, con correa y todo. Y luego curioseando (o averiguando) en Internet, también llego a comprobar que sí hay gente interesada en el tema, dentro y fuera del Japón.

Pero, ¿por qué se me ocurre pensar en paseo de gatos? Bueno, para contar mi propia experiencia, es que yo también mantuve, por un tiempo, la costumbre de pasear a mi gato. En mi familia, al principio dejábamos que el gato saliera libremente, pero por ciertos problemas (peleas con otros gatos, heridas, y cuestión de limpieza, etc) que tuvimos, decidimos tener el gato siempre dentro de la casa… y en cambio sacarlo a pasear cada mañana durante la época de vacaciones. En nuestro caso, no fue un paseo para que caminara mucho por la calle, sino que llevábamos al gato a una área verde muy cerca (una especie de parque, con bosques, canchas de deportes y todo) donde podíamos dejarlo jugar un rato, y luego llevarlo de vuelta a casa…. Es un recuerdo de un verano poco común.

En todo caso, una dificultad a la hora de pasear es que al gato le gusta subir a lugares altos, trepar a árboles, etc, y es mucho lío porque muchas veces el felino no tiene la menor idea de cómo bajar de esa altura a donde para subir sube con tanta facilidad….


Arrozales

15 Julio, 2008

Un día de descanso. Voy a visitar a un amigo que vive a las afueras de Tokio. Viajo media hora en tren y luego 15 minutos en ómnibus. Luego de bajar en la última parada, tengo que caminar un poquito, en una zona más o menos tranquila de casas y arrozales. No son arrozales demasiado extensos, sino más bien son parcelas relativamente pequeñas, pero de todas maneras es mucho verde ya.

Miro por ahí y noto que hay una “parejita” que está paseando por un arrozal…. Digo “paseando” pero a la vez “trabajando” quizá, aunque de parte de ellos simplemente la están pasando bien paseando y comiendo…. Bueno, como no tengo apuros, me detengo y saco mi cámara, y luego de unos breves intentos logro captar una imagen de esta simpática parejita:

Bueno, se supone que a partir de la década pasada se viene extendiendo el denominado “cultivo de arroz con patos”, una manera de reducir el uso de agroquímicos, reemplazándolos por estas aves que pueden comer los insectos y malas hierbas, además de que sus excrementos también pueden servir de abonos, etc. Y esto no solo es cultivo de arroz sino algo más, porque después de terminar de cosechar el arroz, los patos se van a la carnicería o restaurantes. Bueno, este último detalle no sonaría muy lindo, pero parece ser que existen ciertos motivos que impiden seguir criando los patos aún fuera de la temporada de cultivo de arroz.

En realidad no sé si lo que he visto hoy es precisamente esta práctica de cultivo de arroz con patos, o si simplemente se trata de unos patos callejeros, no sé, pero sí un motivo para averiguar un poquito las cosas. Y de todas maneras, al tener un poco más de tiempo, me quedo mirando un poco más y ahora sin mucha dificultad saco esta foto, de este otro bicho acuático:

Y pienso en el tremendo croar que oigo en ciertas épocas de verano, al caminar en medio de arrozales cuando voy y vuelvo del trabajo. Siempre oigo su canto, pero lo cierto es que casi nunca me detengo a ver el origen de ese ruido que, junto con el canto de las chicharras, pareciera dar cuenta de que estamos en pleno verano… Bueno, este año no sé si ya se habrá declarado el fin de la temporada de lluvias o no, pero el clima parece ya de pleno verano, con bastante calor


Al otro lado del río

11 Julio, 2008

Media hora más tarde viene un auto, que me lleva a la terminal de Buquebús en Puerto Madero. Con el tema de tarjeta de embarcación (que no tengo porque no me la dieron en la frontera Brasil-Argentina) no tengo mayor problema porque aquí no más puedo rellenar un formulario nuevo. Paso por el control migratorio, y se supone que ya estoy en Uruguay, jurídicamente.

De ahí un largo rato, una hora más o menos, en la sala de espera para luego, por fin subir al buquebús, que sale a las 16.30, con media hora de retraso. El interior del barco es bastante espacioso, y pareciera una gran sala de cine. Solo que no está oscuro, y que en vez de pantalla hay tiendas de comida.

El asiento es libre, y decido sentarme al lado de la ventana…. aunque, para mi decepción, fuera no veo nada interesante; luego de un tiempo de navegación ya no se ve más que el superficie del agua, y un pequeño arco iris en la espuma de la ola levantada por el paso de la nave.

Pero, de todas maneras sigo mirando fuera, hasta que al cabo de tres interminables horas, por fin empieza a divisarse la tierra a lo lejos. Y esa tierra, poco a poco se ve más claro, y a las 21.00 arribo a la Banda Oriental.

Siento una inseguridad, ya que estoy llegando con 90 minutos de retraso (bueno, yo creía que la travesía duraría 2 horas, en vez de 3 horas que duró en realidad, además de que salimos con media hora de retraso desde Buenos Aires), pero me tranquilizo al oír la voz de NL que me estaba esperando pacientemente.

NL es docente de liceo, que una vez estuvo mes y medio en Japón participando en un programa de JICA para jóvenes educadores. Yo no participé en nada, pero acompañando a algún amigo fui al centro de JICA y así fue que nos conocimos por casualidad, hace seis años. Nos encontramos solo en dos ocasiones, pero por cartas hemos mantenido comunicación, sin imaginar que algún día nos volviéramos a reencontrar de esta manera….

Del puerto tomamos un taxi vamos al apartamento de NL. En el taxi, hay un panel de plástico que separa los asientos delanteros de los traseros, para evitar que los pasajeros se conviertan en asaltantes. Al llegar al destino, el taxista dice que son 18 pesos, a lo que NL responde: Cobre 19, colocando 20 pesos en la pequeña apertura del panel plástico (que parece ser de la boletería de estaciones de tren).

Es una zona de casa, bien tranquila. Para entrar al apartamento, primero pasamos un cerco metálico que tendría tres metros de altura y cerrado con llave, cruzamos otra puerta que está igualmente con llave, y pasamos un estrecho pasillo y recién estamos frente a la vivienda.

NL tiene un gato de 20 años de edad, cuya área de actividades no es muy amplia: La cama de NL donde descansa, y su sitio de comida, y también le gusta beber agua de canilla fuera. Cuando quiere algo, maúlla insistentemente.

Tras conversar un rato ya descansamos. Antes de dormir, NL echa insecticida en la habitación porque hay zancudos. Para tranquilizarme dice: No te preocupes, no tienen dengue. Y antes de apagar la luz, enciende una vela para mí.

Son las 24.30.


Buenos Aires (4)

8 Julio, 2008

Luego de desayunar, decido ir al barrio de Palermo. De la Plaza de Mayo tomo el subte y viaje hasta la Plaza Italia. La línea E del subte es una oscuridad, dada la poca luz que hay tanto en las estaciones como en los vagones. Al subir o bajar, el pasajero abre manualmente la puerta, la misma que sí se cierra automáticamente al momento de salir. Bueno, se podría aclarar aquí que en Japón las puertas de tren suelen cerrarse de esta manera: Tras cerrarse la mitad, se detienen un instante y luego vuelven a moverse despacio hasta cerrarse completamente. En cambio, las puertas del subte (línea E) de Buenos Aires se cierran de una vez y con toda fuerza, y me imagino lo doloroso que sería si te machucaras los dedos entre estas puertas. Y me parece curioso que aún así no haya una advertencia al respecto, algo que nunca falta en Japón: Una pegatina en las puertas, que dice algo como “Cuidado con las puertas: No se lastimen los dedos” (Bueno, en Argentina encontré una pegatina de diseño muy parecido y en el mismo sitio, pero con la instrucción de “Apertura Manual: Solo cuando el tren está detenido”).

Como sea, salgo del subte y por un rato paseo por ahí, mirando desde fuera la sede de la Cooperativa Argentina de Agro y Ganadería, un zoológico, y otros parques con mucho verde. El zoológico está bien concurrido, pero ahora me interesa más conocer el Jardín Japonés. Bueno, yo cuando estoy de viaje, no suelo andar buscando cosas del Japón, pero este famoso jardín me parecía algo especial, que me llamaba mucho la atención y no quería dejar de visitarlo… , por lo que grande fue mi pena al encontrar este aviso en su entrada:

Sin poder hacer nada, me quedo ahí un rato y observo que llegan varias familias que llegan una tras otra, se ponen tristes al leer el inesperado aviso, y se van… No sé si alguna de estas familias hubiera podido sentirse a gusto, si no entrando al Jardín, conversando al menos con un ciudadano japonés… pero, bueno, no sé.

Decido entrar al jardín botánico, que estaba cerca y de entrada libre. Miro las plantas, descanso un rato leyendo el periódico del día (donde, aparte de las noticias del tsunami y del incendio, sale una noticia del Japón, sobre la Princesa Sayako que se va a casar y así se va a convertir en plebeya…).

De nuevo tomo el subte y vuelvo a la Plaza de Mayo. Compro unas cosas de recuerdo y prosigo mi paseo.

…. De súbito escucho un ruido raro a mis espaldas. Miro atrás y hay una mujer, alterada, que se aferra a su pareja y grita algo que no forma palabra. Segundos antes creo haber visto a alguien huir corriendo, o de repente no vi nada… no estoy seguro. Pero, de todas maneras, la única idea que tengo sería así: Que hubo un asaltante o ladrón que arrebató un bolso o algo así de la mujer cuando ésta andaba con su pareja y un amigo más, o así me parece… Un transeúnte que viene de la Plaza me pregunta qué pasa, y yo, contestándole que habrá sido un asalto, no pienso en otra cosa que alejarme de aquí lo más rápido posible. Y para volver al hotel, prefiero llegar ahí pasando por otra calle.

Al hotel llego a las 14.00, justo a la hora de que vengan a recogerme, para llevarme a …

* * *

Este último suceso me llenó de miedo ya que, al ocurrir tan cerca de mí, bien hubiera podido ser yo la víctima. Pero, no sé si de alguna manera fui afortunado, al no haber tenido que presenciar esto hasta el último momento de mi estadía en este país.  Y, de todas maneras, junto con este pequeño terror llega el momento de despedirme de la Argentina….


Ají de gallina

4 Julio, 2008

A la primera vista, puede parecerse al popular curry con arroz, pero no lo es.

Es “ají de gallina”, de cuya preparación lo más llamativo (al menos para mí) fue el uso de pan remojado en leche para preparar la crema. Sí, se remoja pan de molde en buena cantidad de leche.

Dejamos el pan un rato, y procedemos a preparar otros ingredientes: Hervimos el pollo con un poco de jenjibre; picamos tomates (sin cáscara) y cebollas. En otra olla también hervimos unas papas, que luego cortamos en cuadrados.

Otro punto llamativo es el pollo, que luego de hervir lo deshilachamos en pedazos finos. Quizá no importe mucho este detalle y podría ser de otra forma también, pero lo cierto es que yo nunca he visto “ají de gallina” de otro estilo.

Como sea, ahora volvemos al pan remojado: Lo licuamos en leche, con un poco de pecanas, y ahí también podemos agregar un poco de caldo de la olla de pollo.

Y ahora que están listos los ingredientes, echamos en una olla un poco de aceite, el tomate y la cebolla, y ajos.

Sin dejar de mover los ingredientes, le echamos un poco de orégano, comino y pimienta. Luego de freírlo unos minutos, echamos ají mirasol (o ají amarillo) y seguimos moviendo bien la mezcla, para al final agregarle el licuado (de pan, leche y caldo), un poco de sal, y el pollo deshilachado y la papa.

Y… así conseguimos esta crema.  Ahora solo falta servir el plato, como aparece en la primera foto. 

Esta vez me parece que la crema salió un poco más blanca, cuando lo típico sería que saliera más amarilla. Bueno, eso quizá se podría arreglar con la cantidad de ají, leche, y algunos otros ingredientes, y de todas maneras el sabor estuvo muy bien. ¿Y la cantidad de cada ingrediente? Bueno, no la sabemos a ciencia cierta porque lo preparamos todo con medidas “más o menos” y sin tomar apuntes en mi cuaderno… pero, bueno, creo que es, más que datos exactos, algo que se aprende por experiencia, ¿no?


Lápida de Tago

1 Julio, 2008

Lo que escribo aquí se supone que será guardado en el servidor de WordPress (o, en un disco duro de alguna computadora, en fin), y para mí mismo prefiero guardar mis textos en mi computadora también, y…. lo mejor sería tener además una “copia de seguridad” en forma de CD-R o DVD-R, porque la computadora puede fallar en un momento menos esperado. No tengo datos concretos pero creo haber oído que un disco duro podría tener una vida útil de tan solo 3-5 años aproximadamente (y temo que el mío ya esté cumpliendo ese tiempo) por lo que nunca está de más hacer una copia de datos fuera del disco duro. Y entonces, ¿qué tan duraderos/resistentes son los CD-R/DVD-R? La verdad es que esto tampoco se sabe, porque depende mucho de la calidad de cada disco y la condición en que se guarde, y por aquí también surge otra duda: ¿En caso de lograr conservar el CD/DVD por mucho tiempo, luego habrá seguridad de existir un aparato o software que pueda leer el disco guardado? Esperemos que sí pero no se sabe, o me parece concretamente que ya hay medios/formatos que van desapareciendo, casi, como el caso de disquetes/floppys… En fin, me parece que estamos contando con unas tecnologías muy frágiles para almacenar los datos. Y ¿cuál sería el medio más seguro para guardar mis archivos?

Bueno, hablando de estas cosas se me ocurre pensar que la manera más segura y duradera de almacenar datos podría ser esto (aunque no muy práctico…):

Este monumento es una de las lápidas antiguas más importantes del Japón y se llama Tago-Hi (o Lápida de Tago) por el contenido de su texto que habla de la fundación de una provincia llamada Tago el día 9 de marzo del año 711 en esta zona que hoy pertenece a la prefectura de Gunma. Aún existe una discusión sobre la interpretación del mensaje, pero su buena letra es apreciada por muchos y hasta fue reconocida como ejemplar por los calígrafos chinos y recogida en un diccionario editado en la China de la dinastía Qing.

Bueno, no se trata de un monumento muy conocido, incluso por los propios japoneses, y para nada comparable con la famosa Piedra de Rosetta, quizá. Pero, aún así, no deja de ser un objeto interesante para los amantes de la historia japonesa, así que si algún día pasan por ahí cerca, no estaría mal que conozcan esta lápida también. Está en un tranquilo parque, y al lado se ha construido un pequeño museo dedicado a lápidas y escrituras del Japón, y del Mundo.

Y, bueno, yo para guardar este pequeño artículo, creo que por ahora seguiré conformándome con el disco duro y el DVD-R…


Cartas

27 Junio, 2008

Abro el buzón, y encuentro un grueso sobre, con seis o siete cartas dentro. Son cartas de parte de niños latinos a sus “padrinos” japoneses. Se supone que voy a traducirlas y reenviárselas a sus verdaderos destinatarios, pero como no se trata de una asunto urgente, no me pongo a trabajar al toque; Será para cuando tenga tiempo o cuando no esté muy cansado. Y, bueno, cuando lo hago, suelo primero escanear todas las cartas, y de ahí trabajar solo mirando la pantalla de la computadora. Así evito ensuciar los originales durante mi trabajo, y también es para poder agrandar las letras en caso de no ser muy legibles…

Hace poco más de dos años que hago este trabajo voluntario para una ONG de cooperación internacional, que ciertamente es interesante y me siento bien haciéndolo, pero si hay un detalle… es que, mientras que los niños escriben constantemente a sus padrinos, éstos responden muy poco a sus ”ahijados”. Algunos padrinos sí escriben y mantienen una buena comunicación con sus niños, pero otros no tanto, y hasta hay quienes nunca han escrito nada a sus ahijados… Y concretamente, he traducido solo 13 cartas de padrinos para sus niños durante estos dos años, frente a 45 cartas que llegaron de niños para sus padrinos. La verdad, es un poco triste esta situación para los niños.

Bueno, aquí mi intención no es de hablar mal de nadie. Los “padrinos” son personas que voluntariamente decidieron ser socios de esta ONG y que mensualmente están aportando una suma de dinero, cosa que tenemos que agradecer, pero si es que, además de “socios”, decidieron ser “padrinos”, lo ideal sería que pudieran mantener una correspondencia realmente recíproca, así que…. la pregunta sería: ¿Cuál sería el motivo para no poder escribir? (¿Falta de tiempo, no saber qué compartir con un niño de diferente edad y de un país desconocido, o de repente ya no es el tiempo para cartas tradicionales…?)  O, ¿se podrá dar alguna ayuda para que puedan escribir un poquito más? (¿algún conocimiento sobre el país del niño?, ¿una idea o un modelo de cartas?…). Bueno, aparte también tengo entendido que esto de “padrinos” es un tipo de programa muy común en otros países u otras organizaciones también, y si es así, bueno, no sé si alguien tiene alguna experiencia o sabe algo al respeto. ¿Cómo va el asunto en otros grupos parecidos, etc?


Templo del Santo Cielo

24 Junio, 2008

Lo primero que me llama la atención es su techo, de su particular color rojiamarillo y con dragones, aves mitológicas, y otras decoraciones. Y dentro, bueno, todo sigue igual de vistoso, con las paredes rojas y columnas de piedra.

En las paredes vemos numerosos dioses pintados, y las columnas y otras estructuras de piedra están llenas de obras de escultura…

El estilo e historia es totalmente diferente, pero una construcción así llena de colorido y piezas artísticas, de alguna manera me hace recordar al Tôshôgû de Nikkô…. o, bueno, si me permito hablar con un poco menos de seriedad, sus colores y motivos parecieran ser de los dibujos pintados en el tazón de râmen (tallarines en sopa al estilo chino).

Supongo que no será nada raro encontrar templos parecidos en China, Taiwán, o a lo mejor en el Barrio Chino de Yokohama, pero el hecho es que este templo está en Saitama, en una zona de bloques industriales, casas, y arrozales, pero que nada tiene que ver con la religión ni con China… Bien curioso ¿no?  Pero, bueno, de una vez aclaremos que se trata de un templo taoísta al auténtico estilo taiwanés, construido por un empresario taiwanés que de esa manera quiso agradecer a los dioses tras recuperarse milagrosamente de una grave enfermedad. Y si fue elegido este lugar, parece que fue porque se encuentra a la misma latitud que la tierra santa de Taoísmo…

La verdad es que no sé mucho de Taoísmo, pero el Seitenkyû (así se llama el templo, o “Templo del Santo Cielo”) es de entrada libre, y ciertamente es un lugar interesante, aunque sea solo parar mirar, sin entender muchas cosas.


Clasificación de basura

20 Junio, 2008

759, tengo una queja…, dice esta madre de familia y yo la escucho.

Su queja es sobre la clasificación de basura de su zona, que según ella es demasiado minuciosa y exigente, y no se sabe para qué obligar a los ciudadanos a realizar tal tarea. Eso debe ser trabajo de los señores de la Municipalidad, porque para eso estamos pagando elevados impuestos, o ¿no?

A mi interlocutora no le hace gracia, por ejemplo, el tener que lavar, secar, y abrir los envases de cartón de leche, para luego depositarlos en el tacho de material de reciclaje. Bueno, yo lo hago sin mucho problema, pero quizá es diferente la situación para una mamá con dos nenes. Entiendo que ya tiene bastantes tareas domésticas aparte del trabajo, y debe estar bien cansada ya, sin tiempo ni fuerza para hacer cosas demás…  De todas maneras le comento que lo de envase de cartón en realidad no es mucho trabajo, que no le quitará ni un minuto si lo hace cada vez que termina un envase (sea, sin acumular muchos envases), o también puede ser que su nene menor se encargue de eso, idea que, sin embargo, no la convence…dado que su hijo menor aún no está para ayudarla mucho; quizá puede ser algún día, pero ahora no…

En todo caso, recuerdo que en tiempos remotos, solo existían dos tipos de basura, “combustible” y “no combustible”. La basura combustible se metía en una bolsa de papel (confeccionaba para tal fin) y se dejaba en el lugar asignado (en cada cuadra había un espacio para dejar basura), donde además había un tacho metálico donde tirar la basura no combustible. Todo era bastante fácil, pero de ahí pasa el tiempo y con él van cambiando las cosas.

  • Ahora la basura no se clasifica en dos, sino en innumerables categorías;
  • En caso de mi zona, dejó de existir ese lugar común para dejar la basura; ahora colocamos la basura frente a la puerta de nuestras respectivas casas. Por una parte, es que ya no tenemos que caminar para ir a tirar nada, pero por otra es que los recolectores no se llevan la basura mal clasificada, ahora que se sabe de quién es cada basura;
  • La basura ha dejado de serlo; es material reciclable ahora.
  • Y su recolección tiene su costo, que pagamos en forma del precio de la bolsa de plástico especial de uso obligatorio para basura….

Las reglas pueden variar según cada zona, pero supongo que son más o menos similares en muchas partes.  Hay municipios que editan su manual (sí, es todo un manual) en diferentes idiomas, incluido el español (aquí pueden ver un ejemplo, páginas 1-21, y 22-36).

No sé si todas estas reglas son normales, comprensibles, o demasiado exigentes… pero lo cierto es que así funcionan las cosas aquí, y muchos (no diré “todos”) japoneses las respetamos. Bueno, tengo que dejar bien en claro que la amiga que se queja es una persona bien educada y respetable, que sí cumple con sus obligaciones y respeta lo que se tiene que respetar, y por eso mismo pienso que al menos tendría derecho a dar sus opiniones Y le hago una sugerencia: Que escriba en forma de una carta todo lo que quiera decir (opiniones, quejas, ideas, sugerencias, o lo que sea), y yo lo traduciré, para mandárselo por fax al alcalde de su municipalidad.


Persiana de caña

17 Junio, 2008

 

¡Zas! De súbito se cae el sudare de mi ventana. Hace años que lo colgué ahí, y fuera de la temporada de calor lo había enrollado y amarrado pero, bueno, parece que la soga desgastada ya no resistió. Ya suponía que algún día se iba a caer, y qué bueno que fue cuando yo estaba aquí. Voy a recogerlo y colgarlo de nuevo.

El sudare es una especie de persiana hecha de caña o bambú, que se cuelga fuera de la ventana para que no entre demasiado sol y calor a la habitación, sobre todo en verano. Sirve para el mismo objetivo que una cortina gruesa, pero una diferencia es que el sudare se coloca fuera de la ventana y así bloquea el calor antes de que entre a la habitación mientras que la cortina retiene el calor ya dentro, por lo que se podría decir que, para soportar días de calor, nunca estaría de más tener un sudare, aún en caso de habitaciones con cortina y aire acondicionado.

No he llegado a averiguar desde cuándo existe sudare, pero debe tener más de 1000 años de historia, porque he encontrado escenas, algunas bien famosas, con sudare en el Libro de la Almohada, y otra curiosidad es el nombre de la caña usada para hacer sudare: Es ashi, pero también es común llamarlo yoshi. Y es que su verdadero nombre es homófono de otra palabra que significa malo, y la gente prefirió decir “bueno” (yoshi) que “malo” (ashi)… Bueno, me parece que este juego de palabras solo se aplica cuando se habla de sudare, (porque a Pascal nadie le dice “yoshi pensante”, y nosotros seguimos siendo ashi pensantes… ¿por qué será?).

En todo caso, recojo mi sudare caído al suelo y vuelvo a colgarlo, desplegado ahora, porque ya está empezando a hacer calor. El verano está cerca.